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AMARTE FUE FACIL, ENCONTRARTE FUE LO DIFICIL

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Re: AMARTE FUE FACIL, ENCONTRARTE FUE LO DIFICIL

Mensaje por Irina Denali el 2/12/2009, 7:55 pm

amiga como simpre me encanto aaaa que linda las luna de miel yo quiero una haci enserio que si aaa la ame pero buenoe espero que subas mas capis pronto besos
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Re: AMARTE FUE FACIL, ENCONTRARTE FUE LO DIFICIL

Mensaje por xole el 10/12/2009, 5:14 pm

ahhh que historia ................me pase el otro dia empece ha leer y me enganche , en dos dias he llegado hasta aqui y tengo que decirte que la historia es genial y que vas ha tener otra lectora mas hasta que la acabes.........
espero con ganas la BODAAAAAAAAAA
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xole
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¡¡Esta es mi boda, por fin!!

Mensaje por eli0108 el 14/12/2009, 7:12 am

¡¡Esta es mi boda, por fin!!
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Bella Pov.

Faltaban menos de dos semanas para mi boda, y cada vez estaba más nerviosa, Alice desde que volvió de su luna de miel no me dejo ni un segundo parar, además estábamos con los finales de la universidad, y también me habían puesto junto con Alice para organizar la fiesta de la graduación, todo un descontrol, apenas nos daba tiempo de estar en casa, y había días que ni siquiera teníamos tiempo de comer lo que hacía que mi equilibrio y mis mareos fueran más en aumento, de los nervios de los exámenes de la canción que tenía que preparar con Edward para la final (de la cual no habíamos tenido tiempo de ensayar) todo eran nervios.

-¡¡BELLA, TE ESTOY LLAMANDO!!! – me grito una muy histérica Alice.

- Que quieres Alice, no puedo más, me van a salir las serpentinas por las orejas, no podemos descansar un minuto, solo uno, por favor. – dije poniendo la misma cara de corderito degollado que ponía ella.

- está bien, un minuto, luego tenemos que ir al centro comercial a comprar los trajes para la graduación y también todos los zapatos para tu boda, hay mucho que hacer.

Perfecto otro viaje más al centro comercial, en mi vida había echo tantos viajes al centro comercial o a tiendas de Port Ángeles que en estas dos semanas, estaba a punto de cortarme los pies si las cosas no cambiaban, estaba cansada, supuestamente yo no me iba a ocupar de nada de lo de la boda, pero no me quedo mas remedio si no quería que Alice me montara “LA GRAN BODA DEL SIGLO” pero no, yo quería una boda sencilla con mi familia y mis amigos nada más y así seria. Era viernes, no había podido estar con Edward ni siquiera 5 minutos al día desde hacía dos semanas y le echaba de menos, yo llegaba de noche de la biblioteca o de los preparativos de la fiesta de la graduación y él se iba al hospital con Carlisle, y había días que ni nos cruzábamos.

Rose algunas veces venia a ayudarnos, pero su ya abultado vientre le impedía hacer muchas cosas, suerte que ella y Em se quitaron la graduación a menos de un mes de su boda, ya hacían 3 meses casados y cada día estaban más felices.

- Venga Bella, nos vamos.

Resignada la seguí hasta el coche, estaba cansada y me dolía todo el cuerpo, apenas habíamos comido y ya estábamos de nuevo haciendo tour por el centro comercial.

- Bella, por dios ponte los zapatos, tengo que ver si son ideales para el vestido.

- Alice, llevo más 10 tiendas y más de 40 pares de zapatos probados y ninguno es perfecto, solo quiero unos que no me hagan daño y me sean cómodos para toda la ceremonia. ¿Me estas escuchando? – dios me estaba ignorando de nuevo, como me hizo con la ropa interior. – buenos, se acabo elígelos tu yo me voy.

Salí del centro comercial y cogí un taxi.

Edward Pov.

Estas estaban siendo las dos semanas más largas de mi vida, no había visto a mi pequeña desde que Alice la secuestro, todavía no sé cómo consiguió meterla para la lo de la decoración de la fiesta de la graduación, pero como ella bien dice “jamás apuestes contra mí, hermanito” entre a mi consulta me puse mi bata y espere que mi primer paciente entrase, coloque todos los historiales, y entro mi paciente.

- Hola pequeña, ¿Cómo estas Charlotte?

La pequeña me miro de reojo y se sonrojo, eche una sonrisa y la subí a la camilla.

- Vamos a ver cómo está este bracito quieres?

La pequeña solo asintió, con cuidado le quite la escayola.

- Ves mami ya estoy bien, el doc. Me ha curado. Gracias – dijo dándome un beso en la mejilla y abrazándome.

Le explique a su madre lo que tenía que hacer durante una semana hasta que la musculatura volviera a ponerse igual y salió de la consulta.

Que día más largo, apenas habían pasado 3 horas y estaba que me quería ir, necesitaba estar con Bella.

Puse mi cabeza entre mis brazos encima de la mesa, necesitaba descansar, los finales, la boda, el hospital, todo me estaba pasando factura muy pronto, no podía más.

Me estaba quedando dormido, cuando note unos dedos pasar por mi pelo, adormilado levante mi cabeza y me encontré a mi ángel sonriendo.

- ¿Qué haces aquí? – pregunte atrayéndola hacia mí y poniéndola encima de mí.

- ¿No te alegras de verme? – me pregunto haciendo un puchero adorable.

- Claro que me alegro de verte…- ya no pude decir más, se me echo encima y me beso como no lo había hecho nunca. Realmente la echaba mucho de menos.

- Edw… vaya no sabía que tenias visita. – Era papa.

- Lo siento Carlisle – dijo una muy sonrojada Bella.

- Tranquila, venía a decirle a Edward que se tomara la tarde libre, necesita descansar, y creo que tú también, ¿Por qué no os vais a vuestra casa? Juro que no diré nada a nadie, descansar los dos, y tu Edward – dijo sonriéndome – no vuelves al hospital hasta después de la boda, así que aprovecha estas semana para relajarte y ayudar a Bella con Alice.

Y se marcho, Bella y yo nos quedamos mirando y sonriendo como dos niños. Me quite mi bata y nos fuimos, en cuanto llegamos a casa, nos bañamos un rato en la piscina y nos metimos en la cama, me sentía bien al estar al lado de Bella.

Bella Pov.

Cuando me desperté Edward aun dormía como un bebe, me lo quede mirando y se dibujo en mis labios una tonta sonrisa, pensé en hacer un desayuno y traérselo a la cama y así fue.

Zumo de naranja, tostadas, café, chocolate, bizcocho hecho por mí, y una gran macedonia de frutas.

Lo puse todo en una bandeja y se lo lleve, ahora la tarea más difícil, despertarlo.

Le acaricie la cara, le di besos, pero nada, se negaba, se reía, sabía que estaba despierto, pero como no se despertaba por las buenas lo haría por las cosquillas, no pudo resistirlo más, se levanto de golpe y sin darme cuenta yo estaba debajo de él y era él, el que me hacia cosquillas a mí.

- Ed… Edw… por… favor… para….jajajajaj

- Cosquillas a mí, cosquillas a mi no Bella. – me decía una y otra vez. Me tenía enjaulada en sus brazos y sus pies sobre mis tobillos para que no los moviera, dibujo una sonrisa y sin decir nada, me beso.

No sé cuánto tiempo, no sé cuanto perdí la respiración y tuvo que separarse de mí para tomar aire, me miro divertido y me dijo.

- Jamás vuelvas a hacerle cosquillas a Edward Cullen, Srta. Swan. (Aunque ya quedaba poco, para que fuera Cullen.)

Reímos e intentamos desayunar, pero siempre estaba con sus bromas, me mancho la nariz de chocolate, y luego lo recogía con la lengua, yo me ruborizaba, me sentía bien pero al mismo tiempo pasaba vergüenza.

-EDWARD ANTHONY CULLEN, SACA EL TRASERO DE LA CAMA Y TU TAMBIÉN BELLA, HAY MUCHAS COSAS QUE HACER.- Nos miramos y nos echamos a reír. Se levanto de un salto se coloco los pantalones y salió al patio delantero. Yo me metí en la ducha para quitarme todo el desayuno de encima.

Yo me fui con Alice de nuevo al centro comercial, y Edward dijo que se encargaría de terminar la decoración de la graduación.

- 8 HORAS Alice, 8 HORAS DE COMPRAS, - le dije chillando – desde luego después de la boda no quiero ni que me hables de compras hasta pasado por lo menos 7 años.

- ya será menos Bella, no entiendo como no te gustan.

- Ni lo entenderías aunque pasaran 30 años Alice.

A 3 días de la boda:

Bella Pov.

Edward y yo después de la graduación nos encerramos en casa negándonos a salir de ella, pero Alice vino a buscarnos, cuando llegamos a casa Esme me miro sonriendo me cogió del brazo y me separo de Alice y de Edward (que iba quejándose de nuevo por tener que probarse de nuevo el traje) en la cocina había miles de flores azules, blancas, amarillas… y colores que no sabía ni que existían.

- puedes cerrar la boca hermanita – dijo una voz que supuse que sería Emmett porque ni siquiera preste atención.

- Esme… es, es increíble.

- Todo es poco para ti y para Edward pequeña. Pero ya verás el resultado el día de la boda.

- ALICE CULLEN CORRE. – Ese era Edward.

Di un paseo alrededor del jardín hasta que me vi atacada.

- Edward no… no… no te atrevas. – repetía Alice una y otra vez

- Chicos, chicos!! – chille al ver que no me hacían caso. - ¿Se puede saber qué pasa? Como estropeéis algo de Esme os la vais a cargar.

Alice seguía escondida detrás de mí y Edward delante de mí, parado.

- Me vais a contar que ha pasado?

- La renacuajo esta que pretende que me ponga unos zapatos que son… horrorosos… y encima para la boda y me niego.

Me estaba volviendo loca, todo por unos zapatos, no podían ser tan feos.

- ¿Cómo son los zapatos? Puedo verlos?

Alice estaba que se revolcaba en el suelo de la risa, seguía sin entender nada, ahora cuando vi los zapatos me iba a dar un ataque de risa, me dolía la barriga de reírme y las lagrimas me caían, no podía parar, y para ponerlo todo peor Edward puso cara de perrito degollado, y fue la gota que colmo el vaso.

- Alice vale, ya está bien de reírte de tu hermano y deja los zapatos de papa donde estaban, de aquí unos años los pondremos en un museo. – decía Esme riéndose.

- Vale, venga Edward te daré tus zapatos.

Se fueron de nuevo a la habitación de Alice y yo fui con Esme a la floristería a comprar las flores para mi ramo, a pesar de que había miles, decía que las del ramo eran especiales y que lo quería hacer ella, así que solo elegí las flores.

Cuando llegamos ayude a Esme a preparar la comida, y después de comer fregamos todo y fue una tarde de películas, las vi casi todas, pero en la última me quede dormida.

- Bella despierta. - ¿Era Alice?

- Déjame

- Bella 2 días para la boda y tengo que mirar que peinado te voy a hacer.

- Alice son las 7 de la mañana, lo puedes mirar más tarde no crees? – Pregunte muy enfadada.

- No Bella, levanta.

Me tape la cabeza con las sabanas, y escuche a Edward reírse, le di un codazo, así aprendería a no reírse.

Enfurruñada como iba me levante de la cama y me metí en el baño.

Me duche y me fui al cuarto de Alice como una mosca cojonera, que ganas tenia de tenerlo todo listo, allí estaban Rose y Esme.

Después de 10 horas, 23 recogidos, 40 fotos y no sé cuantas horquillas mi peinado para la boda estaba creado.

Alice se encargo que esa noche no durmiera en su casa ya que según ella los novios tenían que estar 48 horas sin verse, no le sirvió la excusa de que no nos vimos durante dos semanas, le dio igual.

Me dolía tanto la cabeza que cuando me fui a casa de papa caí redonda sin cenar, si, si sin cenar fue un largo día hoy, así que solo me quite las miles de horquillas y me metí en la cama, y caí en el segundo.

Dormí hasta tarde, me levante y papa no estaba, picaron a la puerta así que tuve que abrir, pero me lleve una sorpresa al ver que era un repartidor y no Alice, me entrego unas rosas lilas muy bonitas y un cactus, no entendí lo del cactus, sorprendida, abrí la tarjeta que traía

“Las flores son por todo lo que te queremos y el cactus solo es para que te prepares para lo que te espera esta noche”

La verdad lo único que me hizo ilusión fueron las rosas, lo otro me tenía bastante preocupada.

Puse las rosas en un jarrón de agua y me las lleve a mi cuarto, el cactus lo puse lo más lejos posible para no verlo.

Me metí en la ducha y había un traje bastante bonito colgado en el espejo, con una nota.

“no voy a poder estar contigo hasta mañana en la iglesia, pero quiero que te pongas este traje para esta noche y lo pases muy bien en tu despedida de soltera, yo me iré… bueno me obligan a irme con Emmett, Jasper y papa, así que solo espero que no hagan ninguna de las suyas. Te quiero, hasta mañana, futura Cullen.”

Mi despedida de soltera? Yo tenía despedida de soltera? Auch! Con razón me dijeron lo del cactus.

- Alice. – suspire frustrada

Al salir de la ducha salí envuelta en la toalla y me encontré encima de la cama un sobre que ponía

“abrir a las 16 horas”

Y un disfraz de oveja (¡¡no pude evitarlo!!) con un cartel que ponía: poner antes de salir de casa....

- matare a Alice, lo juro.

Baje a la cocina para intentar desayunar algo y mi cara cayó al suelo allí estaban Esme, Rose y la duende.

Las mire extrañadas.

-¿Qué… que… que hacéis aquí? – pregunte mas asustada de costumbre

- asegurarnos que te pones el disfraz y no el vestido que te dejo Edward.

- No me voy a poner el disfraz, lo siento Alice, ya estas tentando demasiado la suerte.

- O si, si que te lo pondrás.

- si me obligas a ponerme el disfraz te juro que no me caso. – dije enfadada, aunque me iba a casar igual.

Y ahí estaba, su cara de corderito degollado.

- no la mires Bella, me dije a mi misma, no la mires… mierda la miraste!! Mira que te lo dije!!! – me dijo mi cabeza.

- Nos vamos esta noche, nos vamos esta noche! – cantaba Alice.

-Si a ver chicos!!! – decía Rose. Estaba revolucionada.

- no me cambiéis de tema, no me voy a disfrazar así que tú misma, ya te las veras con los invitados y con Edward.

Volvió a poner su cara de corderito, pero me negaba.

- Esta bien tu ganas. – me contesto enfadada.

- Venga a comer. – dijo Esme, quien andaba en la cocina como si la conociera de toda la vida, sonreí al verla.

Apenas acabe la ultima ración de frutas cuando Alice me estaba arrastrando escaleras arriba.

Me sentó en la silla y empezó a maquillarme y peinarme, estaba enfadada lo sabía, apenas hablo y hoy no tardo mucho, me coloque el traje y los zapatos y bajamos, ya estaban todas listas.

- ¿no es un poco pronto para irnos? – pregunte

- no, vamos bien. – dijo muy seria Alice.

- No te enfades Alice, no seas así, solo quiero pasarlo bien con vosotras, por favor.

Sonrió y vi que me había perdonado, pero lo peor fue cuando entre al coche, traía el maldito disfraz, me acorralo, y me cambio.

- No te enfades Bella, no seas así, solo “queremos” pasarlo bien contigo, por favor. – dijo repitiendo mis palabras. “nunca apuestes contra Alice, siempre consigue lo que quiere”

En la parte trasera del mercedes de Esme y Carlisle estaba junto con Alice, Esme conducía y Rose iba de copiloto.

Alice me vendo los ojos y ya no vi mas yo era un puro manojo de nervios pues la incertidumbre que tenia era mortal las chicas se habían vuelto locas.

Se empezaron a oír petardos, pitos, bocinas y gritos por toda la urbanización en ese momento fue cuando realmente me empezaron a temblar las piernas...

- Luego todo paso muy rápido, mama, Ángela, Emily (una amigas de Phoenix), mucha gente, no vi mucho mas, el humo inundo la sala, un foco blanco ilumino el centro de la pista, en ella habían hecho un circulo y había una silla, Rosalie chillaba como una loca, Alice daba saltitos, y Esme me dio una mirada de disculpa.

Me vi arrastrada al centro de la pista, allí apareció. Me quería morir.

Dios, la que me espera. Pensé

Hombre misterioso.

Yo me encontraba en la sala pequeña intentando meterme en el traje, me iba a morir de la vergüenza, pero tenía que hacerlo, ya que así callarían bocas, sobretodo de uno que era muy pesado.

Se empezaron a oír petardos, pitos, bocinas y gritos por todos los lados en ese momento fue cuando me empezaron a temblar las piernas... ya quedaba mucho menos.

La música empezó a sonar, me asome entre las cortinas y pude ver como arrastraban a la pobre muchacha hacia una silla, mi función empezaría en poco tiempo.

Con ustedes el hombre más esperado por toda la población femenina esta noche tenemos el honor de tener a… el hombre misterioso – dijo el D. Suspire y salí hacia el salón.

Me puse de espaldas al público y de cara a la muchacha, asegurándome que no se me viera la cara, empecé a moverme, viendo como las chicas y mujeres del publico chillaban y se revoloteaban, la pobre estaba de 9 o 9 tonos de rojos diferentes, pero al mismo tiempo había deseo, y eso me gusto, me miro de arriba abajo, sonreí ante ello.

Todas las chicas y estaban silbando y gritando como locas, cosa que me era nuevo, pero se me tenían que pasar los nervios, antes de que se me notara.

Mi cadera se empezó a mover de un lado al otro, como si tuviera vida propia.

Me di la vuelta lentamente si perder el ritmo ni el movimiento de cadera, una vez de frente de las chicas y de espalda a la muchacha, empecé a quitarse lentamente aquel chaleco que ya había tomado forma en mi cuerpo, intente hacer las dos cosas sin evitar perder el ritmo, y por los gritos que escuche creo que lo conseguí.

- "¡Que se la quite! ¡Que se la quite!". – vi al trió dinámico, aunque intente concentrarme en un punto y hacer como si estuviera solo.

Ahora solo me centraría en ella, tenía que concentrarme, así que mis movimientos solo eran para ella.

- !!!!

Ese grito que se escucho por toda la sala, sonreí al ver el efecto que tenía en el grupo femenino de mis espaldas.

Termine de quitándose aquel chaleco dejando ver todo mi pecho, viendo como me miraba indecisa de tocar.

- !!!! – se volvió a escuchar, y volví a sonreír.

Empecé a quitarme los pantalones lentamente, con un movimiento me quede en bóxers algo diferente a los comunes ya que me negué en completo cuando vi aquella prenda que había… que no tapaba absolutamente nada.

- JESÚS – Suspiro bajito al ver que estaba más cerca. Volví a sonreír, si seguía sonriendo posiblemente se daría cuenta.

Se escuchan gritos. Los gritos las mujeres del fondo, se escuchaban silbidos comencé a moverme de forma sensual (o por lo menos lo intente)

- ¡¡AAAAAAAAAAHHHH!! – esa era Alice. Sonreí y me ruborice.

Continúe quitándome las pocas prendas que me quedaban puestas, dejando que la música siguiera con aquella función.
Estaba sudando, hacia demasiada calor y el humo no ayudaba mucho, ni siquiera sabía cómo se me vería, espero que no muy mal.

Por un momento nuestro ojos se cruzaron, me sonrió.

Bella Pov.

Con ustedes el hombre más esperado por toda la población femenina esta noche tenemos el honor de tener a… el hombre misterioso – dijo el DJ

Un momento ¿Hombre misterioso? ¿Por qué a mí?

Se volvió a escuchar la música dejándonos ver, dejándome ver a un hombre de espaldas al público femenino y de frente a mí, pero no se le veía la cara… aun, la verdad tengo ojos y viendo aquel trasero, esas piernas y la espalda ancha con aquel cabello alborotado. Estaba nerviosa sí, pero intente que no se me notara, pase por 9 tonos de rojo diferentes.

Ver aquel hombre enfrente forrado de aquel traje negro de cuero con un aire de sensualidad, mire hacia las chicas y estaban silbando y gritando como locas.

La cadera de aquel hombre se empezó a mover de un lado al otro, del mismo modo que aquellas fuertes piernas, delante de mí

Un piano comienzo a sonar esa melodía la conocía, mire a Alice con el horror dibujado en mi cara, ella solo sonrió, aquel hombre se dio la vuelta lentamente si perder aquel movimiento de cadera, una vez de frente de las chicas y de espalda a mí, con aquellas manos comienzo a quitarse lentamente aquel chaleco a su vez mientras baila.

- "¡Que se la quite! ¡Que se la quite!". – vi a unas chicas muy alteradas, lo tendría en cuenta para cuando quisieran chantajearme.

Cuando se giro, me quede estática, ahora los movimientos solo se centraban en mi, solo escuchaba un murmullo a lo lejos.

- !!!!

Fue un grito que se escucho por toda la sala y estoy segura que se escucho en todo Forks.

Aquel hombre termino quitándose aquel chaleco dejando ver el sensual pecho que tiene de la misma manera que el abdomen perfectamente para ser mirado y ser palpado por las manos femeninas.

Aquella música sigue con su ritmo dejando que algunas mujeres se desmayen ante los movimientos sensuales de aquel hombre, pero parecía que solo tenía un objetivo, yo.

- !!!! – se volvió a escuchar.

Aquel hombre empezó a quitarse los pantalones lentamente, con un movimiento se quedo en bóxers algo diferente a los comunes, que estos aprieten el cuerpo del chico.

- JESÚS - Suspire al ver que estaba más cerca de mí de lo normal.
Se escuchan aquellos gritos.

Los gritos las mujeres del fondo, se escuchaban silbidos al ver a aquel hombre dirigirse hacia mí y comenzar a moverse de forma sensual, de la misma manera como si me estuviera seduciendo.

¡¡AAAAAAAAAAHHHH!! – esa era Alice. Sonreí y me ruborice.

Continuo quitándose las pocas prendas que le quedaban lo que hacía que el público ocasionando un revuelo, dejando que la música siguiera con aquella función.
Puede ver el sudor de aquel hombre haciéndolo parecer más sexy que al principio, seguí mirando aquella función deseando que aquello ya acabe para dejar de ser el centro, pero parecía que aquello acababa de empezar.
Por un momento nuestras miradas se cruzaron.

Mire aquellos ojos verdes que no dejaban de mirarme como si se les fuera la vida en ellos, en ese momento lo reconocí, dibuje una sonrisa en mis labios.

No soporte más y me levanta del asiento… teniendo aquellas enormes ganas de besarlo como si fuera el último hombre de la tierra.

Sentí la mirada de Alice posarse en mi dibujando una gran sonrisa en los labios, sabiendo que lo había reconocido.

Gracias por su atención al último desfile de EDWARD CULLEN, soltero, pero a partir de mañana señoras dejara de serlo. ENHORABUENA – Dijo el DJ

- te dije que no te ibas a arrepentir. – dijo Alice.

Solo sonreí, me abrace a Edward, bailamos prácticamente toda la noche, pero al acabar la noche nos separamos.

- hasta mañana cariño. – me dijo dándome un beso en los labios.

En cuanto apoye la cabeza en la almohada, caí rendida.

- Bella, Bella… BELLA DESPIERTAAAAAA. – di un salto de la cama y aterrice en el suelo, todo obra de Alice.

- buenos días a ti también. – no estaba de mal humor. Hoy me casaba.

Bajamos a la cocina, allí estaban todas, mama, Ángela, Emily, Esme y Rose, todas sonriendo.

Desayunamos, fue un desayuno completo, pan tostado, chocolates, zumos, bizcochos, frutas.

Era la última comida de soltera en casa, y la noche anterior la última que dormía en mi cama, en mi casa, me metí a bañar, porque Alice me arrastro y no literalmente, hacia la ducha.
Me relaje en el momento que el agua caliente toco mi piel, se sentía bien, también seria el ultimo baño como soltera……. LOS NERVIOS QUE YA EMPEZABAN A FLORECER. Baje de nuevo a la cocina y cogí algo mas para comer.

Alice colgó el vestido y sus cosas…¡¡¡Parecía un Papá Noel!! Siempre cargada de cosas. Mientras me arreglaban, íbamos hablando de cosas diferentes, entonces sonó el teléfono.

Edward Pov.

Acababa de salir de la ducha, estaba completamente nervioso, desayune con papa y mama, Emmett había ido a buscar mi traje donde Alice lo había dejado, y aquí estaba yo, nervioso perdido.

- Hijo ¿porque no la llamas? – me dijo papa. – Seguro que te calma un poco.

- sí creo que será lo mejor.

Subí a mi cuarto y me senté en la cama con el teléfono en la mano. Suspire y llamando.

- ¿Diga? – contesto mi ángel.

- Futura Cullen. – dije, intentando que no se me notaran los nervios.

- Hola cariño. –me dijo y me imagine una gran sonrisa en sus labios.

- ¿te has echado atrás? – le pregunte con temor.

- No – contesto muy rápido. - ¿Y tú?

- Ni loco.

- estoy nerviosa.

- Yo también. – admití.

Se notaba porque apenas hablábamos, me la imagine sonrojada por no saber qué decir, aunque yo estaba igual.

- EEEHHH. – Se quejo mi ángel.

- Edward acaba de arreglarte, nos vemos en tres horas en la iglesia, así que ya sabes, yo en menos de 40 minutos estaré allí. – y colgó. Vale esa era Alice.

Suspire, cuando Emmett llego me ayudo a arreglarme y al poco rato llego Jasper con una hoja en sus manos.

- ¿Qué es?

- Toca recuento Edward, así que venga, empecemos.

- No me hace falta que hagamos recuento, lo llevo todo, por dios llevo 3 horas preparándome.

- Solo por si acaso, sabes que si no lo hago, Alice me matara.

- Esta bien. – suspire derrotado.

- ¿ peinado?

Listo,

- ¿corbata?

- Lista

- ¿Traje?

- listo.

- ¿Calzoncillos?...

- listo

- ¿Zapatos?

- listos.

- bien todo listo.

- toma, estos gemelos los llevamos Emmett y yo, y creo que tu también deberías llevarlos.

Me los puse y entro papa, venía a dar el mismo discurso que les dio a mis hermanos. (Aunque Jasper no lo fuera, pero casi).

- a ver hijo hoy es un día importante para ti, y espero que sea el primero de muchos. – dijo mi padre muy emocionado. – yo lo repetí en mi cabeza al mismo tiempo que él lo decía.

- bien, yo quiero decirte que solo cuides de Bella y como papa y mama nos cuidaron a nosotros cuides a tus futuros hijos. – dijo mi hermano abrazándome y al mismo tiempo dejándome sin reparación.

- vale, vale… - dijo Jasper, que lo pille limpiándose una lagrima.

- bien. – dijo Alice entrando por la puerta. – Vaya habéis echo un buen trabajo, voy a arreglarme y me voy escopeteada a buscar a Rose y luego a casa de Bella, iros directamente a la iglesia para asegurar que está todo bien, quise pasarme pero no me dio tiempo. Aseguraros de que los invitados estén allí, por cierto Edward, estas muy guapo. – dijo dándome un beso en la mejilla.

- Gracias.

Suspire pesadamente, los nervios cada vez eran mayores.

- Es la hora de bajar. – dijo mama abriendo la puerta.

- si mama, vamos.

Mama solo rio al verme hecho un manojo de nervios, le ofrecí mi brazo y fuimos hacia el coche, papa nos llevaría a la iglesia, mientras que Jasper y Emmett irían con mi coche, porque a pesar que Emmett quería llevar su coche, Rosalie lo amenazo con quedarse un mes sin sexo, así que no le quedo mas remedio. Alice no quería que nadie viera el vestido de Bella hasta que ella no entrara a la iglesia, así que ella misma conduciría el coche con Charlie y Bella. Estaba nervioso de verdad.

- Tranquilo Hijo – dijo mama acariciándome la mano.

- ¿Tan nervioso estoy, tanto se nota? – pregunte confuso.

- tranquilo.

Llegamos a la iglesia y pasamos, ya estaban todos allí, respire hondo cuando la marcha nupcial empezó a sonar, era la hora.

Bella pov.

- ¿Diga?

- Futura Cullen. – dijo mi voz preferida.

- Hola cariño.

- ¿te has echado atrás?

- No – conteste muy segura. - ¿Y tú?

- Ni loco.

- estoy nerviosa.

- Yo también.

Se notaba porque apenas hablábamos, yo me sonroje, no me había pasado antes, pero en parte creo que era normal.

Una mano paso delante de mí y me quito el teléfono.

- EEEHHH. – me queje.

- Edward acaba de arreglarte, nos vemos en tres horas en la iglesia, así que ya sabes, yo en menos de 40 minutos estaré allí. – y colgó. La mataría por esto.

Me cogió de la mano y me llevo a la silla. Seguimos hablando, sacó el vestido de la gran funda negra, cuanto más lo miraba más hermoso era, lo puso sobre la cama, me mostro todos los complementos

- A ver vamos a repasar, horquillas del tocado, algo nuevo: el vestido. Algo prestado: la tiara de mama y algo azul: mi liga, que la quiero de vuelta.

- solo falta algo viejo. – dije.

- lo tengo, los pendientes de tu abuela Bella.

Bueno estaba lista, el peinado, maquillaje, ropa interior, medias, joyas, y una gran sonrisa dibujada en mi rostro, y ahora lo mejor de todo, me ayudaron a subirme a la cama para poder ponerme el vestido. Y ahí estaba, yo sosteniendo con fuerza mi vestido para que me no se me bajara y quedara el cierre bien cerradito y abrocharan todos los botones. Me veía como una autentica princesa, me veía hermosa., había estado tan, tan ansiosa por estrenarlo, después de todos los arreglos, pinchazos de alfileres, miles de zapatos probados, ahí estaba, lo tenía puesto. Era un sueño brillaba demasiado por todos lados.

- Estas preciosa hija. – Era papa.- no como yo que parezco un mono. – dijo bajando su cabeza.

- Estas muy guapo papa.

- os dejo para que terminéis, pero quiero que me dejes por los menos 10 minutos para hablar contigo cuando acabes

- Claro papa.

Terminaron de ayudarme a acomodar mi pelo y ponerme el velo y fue cuando papa entro, con una caja entre sus manos.

- Estas perfecta. Me marcho y en menos de una hora y media estaré de vuelta para estar contigo para ir a la iglesia, estate tranquila ¿Vale? – me dijo Alice.

- Si. – fue lo único que pude decir.

Salió corriendo de la habitación y yo me quede con papa.

- Cariño, estas hermosa.

- Gracias papa. – estaba al borde de las lagrimas.

- ni se te ocurra llorar Bella o estropearas el maquillaje. – dijo Alice, ¿Cómo lo sabía? Claro ella lo sabe todo.

- Hija quiero darte esto para que te acuerdes de mi cuando estés en tu casa, para mi es importante que tu lo tengas.

- Papa, estaré aquí a menudo, tampoco estoy tan lejos.

- pero aun así, tienes tu casa y pronto formaras tu propia familia y no hay nada que me haga más ilusión que eso, por eso quiero que tengas esto. – dijo mientras tendía la caja hacia mí.

Me temblaban las piernas, cuando abrí la caja mi ojos se salieron de las cuentas y mi boca se abrió sin saber que decir.

- Papa, esto… es hermoso, ¿pero cómo diablos lo has conseguido?

- Un padre se entera de todo hija, y sé que desde pequeña soñabas con eso, y sinceramente, lo guardaba para este día.

Lo primero era un marco de plata con una foto de papa y la abuela. Estaban muy guapos. Y había otra cajita.

Abrí la caja y mi boca cayó al suelo. Era una bonita pulsera de diamantes con un cisne, me ayudo a ponérmela, lo abrace.

- Es increíble papa, hermosa.

- Tanto como tu pequeña.

Alice llego como dijo en hora y media, venia enfundada en un precioso vestido azul, me sonrió al ver la pulsera.

- Vámonos. Es la hora.

Me ayudo a ponerme los guantes y los zapatos. Me faltaba el ramo que me lo daría al llegar a la iglesia y estaba lista para salir.

Salimos camino al coche, con papa a mi lado y Alice al otro, me ayudaron a subir procurando que se arrugara lo menos posible.

Mire a Alice con la cara de horror.

- ¿Qué te pasa? – me pregunto asustada

- Las alianzas Alice, las alianzas.

- esta todo controlado, las tiene Rose.

Mientras tanto en la iglesia:

En el coche iba tratando de tranquilizarme, pero Alice empezó a ir de un lado a otro y no entendía como daba tantas vueltas.

Nos encontramos con Carlisle, que estaba esperando guardando el sitio para el coche.

- Estas muy hermosa hija. – me dijo en tono paternal

- Gracias, tu también estas muy guapo.

- nos vemos dentro.

- vale.

Aun había mucha gente afuera.

- ¿Por qué no damos una vuelta mientras entra toda la gente? –pregunte

Alice llamo por teléfono.

- Edward haz que toda la gente entre dentro.

Suerte que los cristales del coche estaban tintados y por eso nadie se dio cuenta que yo iba dentro, cuando ya estuvieron todos dentro salí del coche.

A medida que nos acercábamos mis piernas empezaron a temblarme, más y más.

- Me tiemblan mucho, mucho las piernas. Estoy muy nerviosa!

- tranquila, todo va a ir bien.

- papa, no dejes que me caiga, por favor.

- tranquila. – dijo apretándome la mano a su brazo.

Respire 3 veces, conté hasta 20 y empecé la marcha. Las puertas de la iglesia se abrieron y empezaron a saltar flashes de cámaras, estaba segura que mama era una de ellas, es su afición.

Luego escucho la marcha nupcial, no sabía si iba rápido o lento, solo sabía que estaba muy nerviosa, mis pies se aceleraron cuando vi a Edward allí de pie, mi corazón se acelero, y una sonrisa se dibujo en mis labios, estaba guapísimo.

Intente ir saludando a gente, pero no podía ver a todo el mundo.

Al llegar al altar:

Cuando saludo a Edward cuando mi padre le entrego mi mano, y le dijo:

- Cuídala o te matare.

- La cuidare como mi vida. – le contesto sin despegar la vista de mi.

Nos dimos un beso en las mejillas, y le deje marcado los labios, le hice señas para que se limpiara y por suerte lo entendió.

La ceremonia paso rápido, en poco tiempo ya estábamos en los votos en padre Weber empezó.

Isabella Swan, ¿quieres recibir a Edward Cullen, como esposo, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?

Sí, quiero. – conteste sin dejar de sonreír, y pasando la alianza por su dedo.

Edward Cullen ¿quieres recibir a Isabella Swan, como esposa, y prometes serle fiel
en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así, amarla y respetarla
todos los días de tu vida?

Sí, quiero. – contesto sin dejar de mirándome a los ojos y pasando la alianza por mi dedo.

-Bien… Por el poder que me ha sido concedido yo os declaro marido y mujer. Puede besar a la novia.

Nos dimos un beso... Hubo gritos en la iglesia.

Todo muy hermoso… Todo el mundo se reía, nos felicitaban, nos daban abrazos, hasta que nos quedábamos sin respiración, mi mano en ningún momento se separo de la de Edward.

La salida de la iglesia fue increíbles, pétalos de rosas por todos lados, arroz rociándonos, hubo 4 lanzadas que notamos mas, las de Emmett y Rose. También las de Alice y Jasper. Había mucha mala leche.

No nos podíamos mover de allí, ya que era todo el rato hablando con todo el mundo. Foto por aquí, foto por allá con todos.

Nos subimos al coche, Edward me regalo besos y sonrisas encantadoras. Supuestamente íbamos a ir derechos a casa, pero Alice se desvió del camino.

Vamos a ir a un sitio para hacer fotos. Os va a encantar.

Edward sonrió como si hubiera podido leerle la mente a Alice, cuando me percate del lugar mis ojos se abrieron como platos.

Era nuestro lugar, el prado, estaba adornado con miles de rosas de diferentes colores.

Alice tomo diferentes fotos en diferentes poses, nos reímos mucho.

Entonces cuando ya acabo de todo, nos fuimos a su casa.

Ara nos guiaban a la parte trasera de la casa, mi boca en ese momento cayó al suelo sin previo aviso, me quede completamente impresionada, Esme había hecho un magnífico trabajo, había creado una gran carpa y debajo había colocado grandes jardineras con rosas azules, amarillas, rosas, blancas y rojas. La carpa era enorme, tenía una gran pista de baile y un sitio para la orquesta.

Esme me sonrió. Yo me quede jardín observándolo todo, estaba todo hermoso, las sillas forradas con telas azules, grandes manteles blancos que cubrían las mesas y otros azules encima a juego con las sillas, grandes centros de flores colocados en las mesas y pétalos de rosas rodeándolos. Un pasillo de pétalos azules desde la entrada hasta la mesa nupcial, era realmente hermoso.

Nos sentamos en la mesa y después de unos cuantos “VIVA LOS NOVIOS” y “QUE SE BESEN” pasaron al primer plato del día.

Nos sentamos y vino el primer plato acompañado por música, comimos y llego el segundo plato, acompañado por los invitados levantando sus servilletas y moviéndolas por encima de sus cabezas. Y por ultimo tuvimos tanda y vino el postre, de la cual el vino subió más de la cuenta, y ahora venia mi pesadilla… El Baile.

Primero baile un vals con Edward, quien no despegaba los ojos de mí. Luego baile con papa, ¿Y a que no saben qué? Ya sé de quién herede la torpeza, de papa, me piso un montón de veces. Y por ultimo con mi queridísimo suegro, Carlisle, Mi suegro me revoleaba para todos lados y yo con el vestido no daba abasto a punto estuve de caerme dos veces y si no hubiera sido porque me cogió me habría dado de bruces contra el suelo. Pero como bailarín estupendo, me agarro bien y marco los pasos.

Volví a los brazos de Edward, empezamos a bailar esa canción, nuestra canción, la que escuchamos en el coche, la que cantamos al piano, entre burlas de Emmett, nosotros estábamos en nuestra burbuja personal así que nos daba todo igual.

Y de repente, arranco el show de tango en la cual Edward y yo tomamos clases para dejar a toda la gente boquiabierta, y la verdad lo conseguimos.

Íbamos parando y bebiendo, y se puede decir que a los dos nos estaba haciendo estragos ya el alcohol, pero éramos como esponjas en ese momento.

Después fotos de las mesas y de dar todos los detallitos y demás…… luego más música. Bailamos a lo loco, los pies me dolían, pero me daba igual, ya me lamentaría mañana.

Hicieron varios juegos, hicimos grupos de chicos contra chicas, a veces ganábamos otras perdíamos, pero hubieron muchas risas.

Y si, llego la hora de la verdad. La hora en la que Edward debía quitarme la liga y darla (en este caso a su propietaria)

Me trajeron una silla, me subí de pie, Edward levanto mi falda, y con sus dientes agarro la liga y la bajo, pero para sorpresa para todos, yo llevaba una liga mas, también me la quito, me ayudo a bajar de la silla y bailando me acerque a mi segunda hermana, a Rose, y se la di, se emociono mucho, pero aun quedaban muchas sorpresas que nadie se esperaba, incluso de Alice me pude escaquear.

Sonó música más movidita y me escondí cogí unas cajas y me acerque a Esme, Carlisle, mama y papa. Les di a cada uno de ellos un marco de plata con una foto de Edward y mía, y también una botella de cava.

Siguió la ronda, a Alice y Jasper, les di una foto de nosotros cuatro y a Rose y Em también, el ramo se lo di a papa, para que se lo llevara a la abuela.

Nos trajeron el pastel lo cortamos con nuestras manos y labios unidos, nos dieron los novios de cerámica, brindamos con todos y Edward agarro el micrófono y se acerco al gran piano, me quede en el centro de la pista, no podía moverme, y mi canción sonó, de sus labios salía esa voz que tanto me hipnotizaba, cuando acabo salto del escenario y me beso delante de todos.

Esme me dio una cesta con 1 gran ramo de flores, la mire y me dijo.

- La tradición es que lo tires, así que venga. Lánzalo. Y más vale que yo lo alcance!- Dijo riéndose

Veía como se empujaban para llegar a cogerlo y si, al final lo alcanzo Esme.

Nos hicimos todos una foto para despedirnos y Edward y yo, nos marchamos a nuestra casa, habíamos decidido salir en dos días a nuestra luna de miel, pero lo que él no sabía es que empezaba hoy.
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NO ME MATÉIS!! Siento haber tardado tanto, pero aquí está la despedida de soltero y la boda, que ya era hora, me lo he currado ehh!!! Jejeje, pronto describiré la luna de miel. Espero comentarios!!!! Gracias a todas por la espera y a todas las que me leéis.

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Re: AMARTE FUE FACIL, ENCONTRARTE FUE LO DIFICIL

Mensaje por Irina Denali el 14/12/2009, 1:04 pm

aaa me encanto ame la boda espero que pronto subas mas capis besos ciao ^^
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Re: AMARTE FUE FACIL, ENCONTRARTE FUE LO DIFICIL

Mensaje por xole el 14/12/2009, 1:26 pm

a mi Alice me volveria loca
preciosa boda y sobre todo gran despedida de soltera uffffffffff me imagino a Edward desnudandose...................
ya tengo ganas de la luna de miel
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mi noche de bodas y Luna de miel

Mensaje por eli0108 el 11/2/2010, 3:10 am

Mi noche de bodas y luna de miel


Bella Pov.

Eran las cuatro de la madrugada cuando llegamos a casa, nos lo estabamos pasando muy bien en la fiesta, bailamos a mas no poder, reimos, bebimos… al alcohol hizo que todos estuviéramos fuera de si. En cuanto paro el coche en frente del maravilloso jardín de nuestra casa, me ayudo a salir del coche y me cogió en brazos a pesar de que aun quedaba mucho para llegar a la puerta, abrió y entramos había serpentinas, confeti, globos por todas partes, hice una nota mental.
“MATAR A ALICE CUANDO VUELVA DE LA LUNA DE MIEL”
Camino por el pasillo hasta llegar al que era nuestro cuarto, suspiro, entrabamos en la habitación Edward no dejo de mirarme en ningún momento, me poso sobre la gran cama, y me ayudo a quitarme los zapatos, no sentía los pies, estaba como un flan las manos le temblaban, y mi corazón se iba a salir del sitio en cualquier momento, era la gran noche, la que tanto había deseado que llegara.
Masajeo mis piernas haciendo que se me escapara un gruñido, fue tan placentero realmente lo necesitaba.
- ¿te estaban matando los tacones verdad?
- si.
Me deje caer en la cama, y mis ojos se cerraron, me centre en el masaje que me estaba haciendo.
- Tengo que quitarme el vestido.
Me ayudo a levantarme, me dio la vuelta y empezó a quitar los botones poco a poco, podía sentir sus dedos temblar al roce de mi piel, sus labios se posaron en mi cuello, sus manos viajaron hasta mi cintura y de repente mi vestido cayó al suelo.
- Eres tan hermosa. – me susurro, al sentir su aliento mi piel se erizo, como si cada poro de mi piel lo reconociera. – recuérdame que le de las gracias a Alice por ponerte esta ropa interior. – dijo mientras desabrochaba algunos corchetes del corse.
Me di la vuelta, el aun estaba completamente vestido, asi que primero le quite la americana, quite la corbata, y desabroche muy despacio los botones de su camisa.
- si sigues asi de despacio ocasionaras que me de un infarto.
Lo que hizo que aun fuera mas despacio si se podía, pase mis manos por sus hombros para quitar la dichosa tela que cubria su torso, lo sente en la cama y le quite los zapatos, lo empuje para atrás y quedo tumbado, me subi a horcajadas sobre el, pero me dio la vuelta y se puso el encima de mi, paso sus manos por mi espalda atrayéndome hacia el, nuestros labios se juntaron de nuevo, entonces lo bese y nos tocamos muy dulcemente, al poco rato se levanto de la cama apago las luces y encendio las velas.. La luz era perfecta, suave y romantica. Volvió a ponerse encima de mi y seguimos besandonos, su aroma me obsesionaba, era su olor, su perfume.
Ver su cara de excitacion y timidez me hizo sentirme muy muy excitada fue una mirada muy tierna, luego me acaricio la cara, respiro en mis mejillas y mis oidos, me beso el cuello y volvio hacia mis labios, besandome muy tiernamente. No resisti y me pare mientras lo besaba: ahi estabamos, parados mientras su mano estaba en mi cintura, lentamente bajando a mi trasero... Mi cuerpo sin duda lo reconocia, notaba como me amoldaba a su figura, me sentía bien, entonces me di vuelta y esta vez yo lo recosté a el sobre la cama, empece a tocarlo y el a mi, me estaba volviendo loca, y por su cara vi que el tambien estaba disfrutando, ninguno de los dos podia resistirse, eso se notaba, senti su sexo rozandome el cuerpo y me recosto de nuevo y poco a poco entro en mi,fue muy suave, me dolio un poco, pero no duro mucho, pero al yo tensarme un poco se paro detro de mi.
- Relajate cariño, pronto pasara, lo siento.
Aquellas palabras me relajaron por completo, y poco a poco el dolor se convirtió en placer, empezó a moverse de nuevo, la sensaciones eran increíbles, parecía que tenia fuegos artificiales dentro de mi cuerpo, pronto empezaron las enbestidas un poco mas fuertes haciéndome saber que el estaba cerca y yo tambien estaba a punto, al poco rato los dos estallamos, se quedo tendido encima de mi, abrazandome, nos miramos y solo podíamos sonreir, fue increíble, me besaba el cuello y respiraba en mi oído, sus manos volvían a viajar a mi cuerpo, fue la mejor noche de mi existencia, estábamos exhaustos,pero aun asi volvimos a repetir esta vez no hubo dolor solor placer al acabar nos quedamos dormidos.
Antes de luna de miel, regalo de Esme y Carlisle decidi dejarlo todo recogido, no quería que cuando llegaramos estuviera todo patas arriba, empecé a barrer y tirar todo el confeti el cual me acordaría un mes después ya que posiblemente se habría metido por todos los lados, las dichosas serpentinas que hicieron que varias veces me tropezara con ellas. Empece a lavar las ropas que se quedaron en la casa el dia anterior, nuestro vuelo salía a las 18:00 asi que aun era pronto, por lo que Edward aun estaba durmiendo, estaba en el comedor cuando escuche una puerta cerrarse, me asuste con la escoba en mano me fui hacia donde escuche el ruido y de repente escuche la ducha,
- tonta Bella.- me dije mentalmente, si hubiera entrado alguien posiblemente no se pondría a ducharse.
Fui despacio hasta el baño y me encontré a mi dios griego de espaldas duchándose, los colores se me subieron sin pensarlo dos veces, pero segui mirando, podríamos decir que la curiosidad mato al gato, y allí estaba yo, agachada como si fuera una niña pequeña tratando de esconderme para que nadie me viera, sonreí ante mi pensamiento, de pronto Edward se dio la vuelta y me quede un poco alucinada cuando lo vi, tenia sus ojos cerrados y el agua cayendo por todo su cuerpo, no me vio, entonces me di la media vuelta y camine de nuevo hacia la cocina, para seguir lavando las cosas pero me temblaban las manos eso sumado a mi torpeza, un caos.
Empecé a fantasear con él, pensando en como me acariciaba la noche anterior y como me tocaba y yo a el, sus besos, bueno todo, me sentia acalorada, sin duda me daría una ducha de agua fria, las imaginarme de mi cabeza, debo decir que tengo gran imaginación, me imagine otras cosas mas subiditas de tono, no me reconocia, pero este hombre me hacia perder el norte, cuando de pronto escuche unos pasos.
- Buenos días señora Cullen. – Me susurro en el oído, lo cual hizo que me extremeciera.
- Buenos días, cariño. – Dije atropelladamente, pensando en que solo hiba con una toalla a su cintura.
Me giro y me cogió en brazos y me sento encima de la encimera, y empezó a besar mi cuello, iba a ser mi muerte, notaba su mirada en mi y mas nerviosa me ponía.
- desayunamos algo antes de irnos? – pregunte nerviosa y con la piel de gallina.
- Si, pero creo que tenemos diferentes maneras de desayunar y aun tenemos tiempo. – me dijo besando la clavicula.
Suspire, tenia que apartarlo, tenia que separlo de mi si queríamos llegar bien al aeropuerto.
- venga ve a vestirte, yo preparo el desayuno.
A regañadientes se fue, pero ya no me dijo nada mas y se fue, en menos de 3 minutos regreso vestido, con unos tejanos desgastados y un polo color azul, el cual se adaptaba perfectamente a sus perfectos pectorales, y su pelo todo despeinado, lo que lo hacia mas atractivo, después de lo de anoche mis hormonas estaban completamente alborotadas, valio la pena esperar.
“Desayunamos” si se puede desayunar a las 16h en la mesa de la cocina, yo llevaba unos pantalones anchos, pero muy bajos de cintura, lo que hacia que prácticamente todo mi abdomen quedara al descubierto.
- Si, sigues mirándome asi, no vas a comer.- le dije intentando sacarlo de su ensueño, ¿en que estaría pensando?
Del susto de haberlo pillado me tiro todo el café encima de la mesa.
- lo siento, lo siento. – me dijo asustado.
- tranquilo, no pasa nada. – dije limpiándo con un trapo húmedo. .-peor hubiera sido si me lu hubieras tirado encima.- le dije sonriendo y vi como se me quedaba mirando, se sirvió un poco mas de café y cuando termino su desayuno se levanto para llevar la taza al fregadero.
Me levante para fregar las tazas e ir a cambiarme de ropa, Alice había elegido para mi un vestido de algodón sencillo. Me di una ducha rápida y me cambie rápidamente.
Me estaba peinando cuando se puso detrás de mi.
- siempre oliendo a fresas, no sabes lo que me provoca ese olor.
- Ed… Edward, vámonos, venga. – dios esto era una tortura para mi.
Llegamos al aeropuerto y nos sentamos en las butacas de plástico, que mas incomodas no podían ser, Edward pasaba su mano por detrás de mi espalda, haciéndome dibujos sin sentido, de vez en cuando me daba algún que otro beso, en las manos, en el cuello, lo que hacia que me extremeciera.
Nos llamaron para nuestro vuelo.
- me vas a decir ya donde vamos?
- no. Ya lo veras, no seas impaciente. – claro, como me gustan tanto las sorpresas, pero es lo que me tocaba, Edward era casi tan cabezota como yo.
Nos sentamos en los comodos asientos de primera clase, lo mire levantando las cejas.
- ¿Qué? – pregunto.
- Te dije que en clase turista tambien hibamos a estar bien, no se porque te empeñas en gastar tanto dinero.
- tendras que acostumbrarte.
Bufe. No me gustaba que se gastara tanto dinero, pero asi era mi ya marido, todo le parecía poco. Entraron dos parejas mas y a los 20 minutos el avión despego.Entre besos y abrazos, los dos estábamos en nuestra plena felicidad, pero yo quería más, no me aguantaba con un simple beso, y al parecer él tampoco. Seguíamos besándonos, y yo inconscientemente le empecé a levantar la camisa a Edward, él se separó de mis labios y me susurró al oído:
-Espera unos minutos más Bella, falta poco para llegar.
-Pero, hay que aprovechar en todo momento ¿no?- le dije sonriendo picaronamente.
-Bella, son unos minutos más y aterrizamos.
-está bien tú te lo pierdes.
-¿qué quieres. Qué nos metamos al baño del avión?- eso no sonaba mal, lo miré sonriendo- Paciencia mi Bella, además el baño está ocupado - miré hacia donde estaba el baño, y así era, estaba ocupado, yo me crucé de brazos,solo me falto sacarle mi lengua para que Edward estallara en risas y me besó.
No se cuando me quede dormida, pero el champan, las fresas, el chocolate y no me acuerdo que mas hicieron huella en mi, eso contando que a Edward se encapricho a darme de comer como si fuera un bebe, me mancho dos veces la camiseta de champan.
- Bella. – escuchaba a lo lejos. – Bella, cariño despierta o perderemos taxi.
Medio adormilada me levante del asiento lo que hizo que mis piernas flojearan y estuviera a punto de besar el suelo, pero no llego, Edward me agarro de la camiseta.
- la próxima vez, despiértate bien antes de levantarte, si tengo las manos cargadas te hubieras dado un buen golpe.
Asentí monótonamente, no era la primera vez que me pasaba.
A las 21h nos subimos al taxi y Edward le dio las indicaciones de hacia donde tenia que ir, me quede helada cuando vi lo maravilloso del paisaje, pero tan solo era de paso, nos subimos a un bote a motor y siguió conduciendo, me sente en uno de las amacas y lo observaba mientras el dirigía el timon, el aire alborotaba su pelo, sonreí ante ello.
- Ya estamos llegando. – me dijo.
Camine para ponerme a su lado, a lo lejos se veía una maravillosa isla, era increíble, me ayudo a bajar del bote y pasamos por un camino que estaba echo con grandes piedras alrededor, y al final de este había una casa, y menuda casa, cuando llegamos a la puerta Edward dejo las maletas en el suelo y sin previo aviso me cogió en brazos.
- AAAAHHH!!
- Es la tradición sra. Cullen.
- ¿Podrías avisarme la próxima vez?
- no, es mas divertido si no te lo esperas.
A lo que yo le respondi dándole un pequeño golpe en el hombro, al pasar la puerta mi boca cayo al suelo.
- Es la casa de Esme y Carlisle. – ya decía yo, la decoración era típica de mi adorable suegra.
- es hermosa.
- no tanto como tu. – dijo fijando sus ojos en los mios.
Edward, me dejo en el suelo mientras yo recorría la mirada por la increíble casa, el fue a buscar las maletas, cerró la puerta y de nuevo me tomó en brazos, comencé a besarlo apasionadamente, enrosqué mis piernas en su cintura, el me abrazaba fuerte, pegando aún más nuestros cuerpos. Los dos teníamos muchas ansias, ni siquiera me di cuenta de cómo era la habitación, en ese momento solo estaba Edward y yo. Comencé a sacarle la camisa, él me estaba sacando el vestido que me había puesto, me acercó con delicada firmeza a su rostro para besarme ardientemente. Sentía el calor suave que nacía de su cuerpo y de sus dulces labios y saboreaba con gusto esa lengua curiosa que se enlazaba con la mía.
Me sentí feliz de poder dar rienda suelta a mi pasión y encontrar entrega. Entre aquellos fuertes brazos no había peligro, lo sabia. Él me tomó por la cintura con sus manos y con un certero movimiento me hizo colocarme a horcajadas sobre su humanidad, entonces noté su enorme y palpitante erección bajo mi peso y una oleada de excitación me estremeció por completo. Separé mis labios de los suyos para susurrar junto a su oído:
- Me estas volviendo loca Sr. Cullen.
Y me atrajo de nuevo hacía él, para besarme con muchas ansias. Su calor volvió a rodear todo mi cuerpo llenándome de ganas. Enredé mis dedos en su cabello sedoso mientras disfrutaba de sus caricias que cada vez eran mucho mas pasionales, sus manos viajaban por todo mi cuerpo sin darle tregua.
Metió sus manos bajo mi sujetador y sentí su calidez deslizarse por mis pechos , acaricio mis hombros y mi espalda con suavidad como si quisiera torturarme. De pronto la ligera ropa que llevaba comenzó a pesarme sobre el cuerpo, todo lo que presentará un obstáculo ,era un estorbo insoportable. Al parecer no era la única que pensaba de esa forma. Puesto que Edward dirigió sus manos a mi espalda y desabrocho mi sujetador y con una lujuria pintada en su rostro que me hacía temblar de placer y de un manotazo lo hizo volar. Empezó a acariciarlos con delicadeza tanteándolos y masajeando , acercó a ellos su cara para sentir el contacto de mi piel en sus mejillas y embriagarse con el aroma y la suavidad. Lo acuné entre mis brazos y noté encantada como su lengua húmeda acariciaba mi pezón izquierdo que me obligaban a arquear la espalda, dejando espació de juego a sus poderosas manos que se aferraban apasionadamente a mis nalgas.
Edward se incorporó para tenderme de un giro de espaldas a la cama. Mientras me besaba los labios y los pechos y deslizaba su lengua por mi cuello, empezó a deslizar sus manos por mis piernas, abriéndose paso por la cara interna de mis muslos hasta alcanzar triunfante mi intimidad que pareció florecer ante su contacto. Mientras me acariciaba sobre la fina tela de mis pantys, haciéndome jadear y estremecerme, busqué a mi vez el enorme bulto que se escondia bajo su pantalón y empecé a acariciarlo, haciéndolo suspirar. Desabroché el botón que mantenía apresada su ansiosa masculinidad que se irguió ante mis ojos tentadora, y comencé a acariciarla en toda su extensión.
Pero Edward se escabullo para situarse entre mis piernas y me despojó lentamente de mis pantys lo hacia lentamente, como si quisiera torturarme.
Sentí su enorme erección recorrer por el camino que antes había explorado y abrí aún más mis piernas para facilitar el acceso a mis abismos. Muy despacio la calida intimidad de Edward fue abriéndose paso en el interior de mi cuerpo, haciéndome sentir un placer, hasta que estuvo completamente dentro de mí acoplándose a la perfección con mi cuerpo. Comenzamos a movernos en un suave compás que poco a poco fue ganando fuerza, me sentía desfallecer ante la embestidas de aquellas caderas de acero candente que aceleraban mi respiración y me arrancaban gritos lujuriosos, nos amábamos como dos locos, entregándonos por completo ante aquel milagro de nuestros cuerpos unidos hasta que nuestros gritos se derritieron en una prolongada y vibrante cima.
Descansamos desnudos y entrelazados por un largo rato mientras nos acariciábamos con dulzura
Me miré en el espejo después de peinarme el pelo un poco con las manos y quedé gratamente sorprendida ante mi imagen, parecía otra completamnte diferente, me levante de la cama para coger una prenda de mi maleta, me gusto cuando la vi, asi que no tarde mucho en ponérmela en el baño, el ligero camisón de seda color champagne que me había puesto se adaptaba de una manera graciosa y sexy a las curvas de mi cuerpo. No estaba acostumbrada a usar este tipo de prendas, pero como Alice fue lo único que metió para dormir, me tenia que hacer a la idea y de no estar siempre desnuda, aunque tampoco es que me fuera a importar, pero solo de pensar en el rostro que pondría Edward al verme con aquel trocito de seda, se me pintaba una sonrisa en el rostro y me invadía un estremecimiento.
Poco a poco abri la puerta para encontrarme a mi marido apoyado de un brazo en la cama, primero le enseñe una pierna y luego un poquito de mi pecho hasta que sali, sus ojos casi se le salen de las orbitas y lo mejor de todo fue cuando dio un bote para salir de la cama, al parecer la torpeza se pega, me mordí el labio para no reir, rápidamente se puso de pie y se puso a mi lado, paso un brazo por mi cintura y me atrajo hacia el.
- ¿Intentas seducrime Sra. Cullen?
- ¿Esta mal seducir a mi marido? – pregunte con inocencia.
- ¿mal? No esta fatal, fatal por dejarlo sin defensas ante tan divino cuerpo. – lo que hizo fue que el rubor subiera a mis mejillas.
Nos dejamos caer sobre la gran cama y comenzamos a acariciarnos y besarnos sin prisas. Me encantaba sentir el contacto de su piel caliente deslizarse entre mis piernas, y recorrer con mis manos la amplitud de su espalda definida y sus hombros poderosos, sentir la humedad de sus labios cerrarse sobre el lóbulo de mi oreja o pasearse por mi cuello, su lengua inquieta y explorando mi boca. Era como estar sumergida en una borrachera de sensaciones deliciosas que me arrancaban pequeños gruñidos juguetones y suspiros satisfechos.
Edward, deslizó por mi hombro una de las cintas que sostenían mi camisola en su lugar, e hizo lo mismo con la otra para descubrir mis pechos y mientras los acariciaba se alejó un poco para contemplarme.
-Nunca voy a poder desprenderme de esta imagen, Bella.
Cuando Edward se irguió, pude disfrutar sin piedad de su cuerpo musculoso, cubierto solamente con unos pantalones que caían muy bajos sobre la línea de su cadera, dejando al descubierto una fila impecable de músculos abdominales muy bien formados.
Al final pasamos una noche increíble, pensándolo bien esta había sido la segunda mejor noche de mi vida, estaba en mi luna de miel, con el hombre perfecto y era solo mío, eso me complacía demasiado. Edward como si estuviera escuchando todo lo que pensaba, y sonreía cada vez más.
-Edward, ¿sabes que me has hecho la mujer más feliz del mundo?- le dije dándole otro beso. Seguimos así, no nos separamos, yo estaba demasiado bien en los brazos de mi esposo.
Por la mañana cuando me desperté mire a mi alrededor y allí estaba, durmiendo como un bebe, una sonrisa se formo en sus labios, como si hubiera cerrado los ojos cuando vi que me removía, le acaricie las mejillas y bese sus labios, se despertó, seguimos besándonos, cada vez subia mas de tono el beso, paso a las caricias y de las caricias a perdernos en nuestros cuerpos, nos quedamos abrazados. Pero lamentablemente nos tuvimos que levantar, no podíamos pasar todo el día en la cama.
Me dio un casto beso, yo se lo conteste, me abrazo fuerte, apretándome contra su pecho, yo le tomé el cuello, pero después me separó de él.
- debemos irnos, a sino no podré resistirme- dijo dándome un último beso, pero me mantuvo abrazada a él.
-la carne es débil- le dije sonriendo, él me devolvió la sonrisa
- y yo mas. – me contesto levantándose.
Cuando se puso de pie, pude verlo en todo su explendor, estaba bien formado y era para mi, sacudi mi cabeza para quitar las imágenes y poder hacer reaccionar a mi cuerpo, pero se negaba, mis ojos bagaron una y otra vez por su espalda, trasero, sus piernas bien fornidas. Hiba a ser mi muerte.
Así siguieron los días, un deporte extremo en el cual Edward tenia que estar pendiente de mi de que no callera de un acantilado ni nada por el estilo, ni que me tropezara con los pedales de la bici, o de que no me diera un golpe con el remo, si parece difícil darse un golpe, pero yo estuve 4 veces a punto de darme en esta cabeza que tengo, pero lo mejor eran las noches con el, después de las cenas y una película nuestra noche de pasión que se repetían de tres a cuatro veces en la noche, era insaciable.
Quedaban 2 noches para que nos fueramo asi que quería preparar algo bonito.
- Edward te importa si me quedo aquí esta tarde? Estoy bastante cansada y me gustaría descansar un poco. –Esperaba que por lo menos no se me notara que estaba mintiendo.
- Me quedo contigo, solo queda escalada y submarinismo.
- No, no… tu ve, nos vemos en dos horas. – Por dios, que no se me haya notado ansiosa.
- ¿Te pasa algo?
- No, no, de verdad, pero tu tienes ilusión por hacer eso y yo solo quiero descansar.
- Esta bien, nos vemos en dos horas, cualquier cosa llamame.
- Vale.
Nos dimos un beso y antes de marchar.
- Te quiero Bella.
- Yo tambien.
Perfecto, ahora manos a la obra.

EDWARD POV.

Estaba siendo la mejor semana de mi vida, Bella era mi vida, las noches eran interminables, los días largos a pesar de que hacíamos actividades juntos no era lo mismo que sentirla bajo el roce de mi piel, era completamente la mujer de mi vida.
Quedaban 2 noches para que nos fueramos y la verdad me daba pena tener que dejar este sitio, pero teníamos que volver a la vida real, muy a mi pesar.
- Edward te importa si me quedo aquí esta tarde? Estoy bastante cansada y me gustaría descansar un poco. – La note un poco nerviosa, pero seria porque le daba un poco de vergüenza decirmelo.
- Me quedo contigo, solo queda escalada y submarinismo.
- No, no… tu ve, nos vemos en dos horas. – Parecía algo ansiosa, pero deje pasarlo.
- ¿Te pasa algo?
- No, no, de verdad, pero tu tienes ilusión por hacer eso y yo solo quiero descansar. – yo tengo ilusión de hacerlo con ella, pero ella no quiere ir, y si no voy posiblemente se enfadara y no me gustaría verla enfadada.
- Esta bien, nos vemos en dos horas, cualquier cosa llamame.
- Vale.
Le di un beso y antes de marchar.
- Te quiero Bella. – le dije desde la puerta.
- Yo tambien.
La verdad es que no era lo mismo sin Bella, la monitora se me insinuo 3 veces, incluso cuando me ato el arnes me colo un papelito con su numero de teléfono, a caso no le decía nada la alianza, al llegar a la parte de arriba tire el papel, no lo quería para nada.
Fueron las dos horas mas largas de mi vida, todavía no entiendo como una mujer no se da por vencida cuando le dices claramente que estas felizmente casado y que estas de luna de miel.
Estaba deseando llegar para estar con Bella.
Cuando llegue a la casa desde la ventana se veía una tenue luz, intente verlo desde la ventana pero estaban las cortinas echadas, asi que abri la puerta, mi boca callo al suelo.

BELLA POV.

Arreglé todo para nuestro encuentro, encendi algunas velas aromáticas y coloque miles de velas pequeñas por toda la casa para crear una atmósfera más sensual, en el cuarto coloqué un edredón color azul sobre la cama pensando en la manera en la que mi blanca piel brillaría destacada por el contraste, prepare comida para dos, vino, y ahora faltaba solo arreglarme yo, el pollo estaba en el horno, asi que me di una ducha rápida y me puse mi pequeño camisón negro que con solo mirarlo daba miedo, solo esperaba que a Edward se sorprendiera.
Quedaba menos de cinco minutos para que hicieran las dos horas que se había ido Edward asi que le prepare un baño con el agua bien caliente, con sales y petalos de rosas, esperaba que le gustara, la puerta de abrió en el momento que cerre el grifo de la bañera.
S ali del baño cerrando la puerta y tambien la del comedor no quería que viera nada, lo espere en el recibidor.
Como lo había imaginado, abrió unos ojos como platos cuando me vio con la minúscula camisola de seda negra. Y sentí como su ardiente mirada se desplazaba desde las uñas de mis pies hasta la última hebra de cabello de mi coronilla, en un examen que no dejaba escapar ningún detalle.
- Bienvenido a casa Sr. Cullen.
- ¿Y mi esposa, donde se encuentra?
Bien quería jugar, vamos a jugar.
- Debio marcharse cuando me vio llegar.
Avanzo tres pasos hacia mi.
- ¿Qué le a echo a mi esposa? – pregunto divertido.
- Tranquilo se la devolveré, pero tenemos una larga charla pendiente, porque no se da un baño, posiblemente después de su esfuerzo lo necesite para reponer fuerzas.
Avanzo otro paso hacia mi, paso un brazo por mi cintura.
- No esta bien engañarme Sra. Cullen.
Y me beso con lujuria.
- Al baño, ahora. – le dije señalándole la puerta, no quería que el agua se enfriara.
Camine detrás de el. Se quedo alucinado cuando lo vio.
- Gracias. – me sonrio.
- Pues esto no es nada. – pensé para mi.
Tienes 15 minutos para difrutar de tu baño, disfrutalo.
Sali cerrando la puerta a mi paso. Entre en el comedor y encendí el resto de velas, saque el pollo del horno y lo servi en los platos, cogi las dos copas de vino y me fui a la puerta del baño.
-Sr. Cullen?
- Si?
Abri la puerta y me lo encontré poniéndose unos pantalones que le había dejado allí, solo los pantalones! (Seria delito tapar ese torso).
- Para usted.
- Por favor no me llames de usted, me hace sentir mayor. – sonrio
Me rei ante ello. Le tendí la copa y al cogerla acaricio mis dedos, una corriente eléctrica recorrió todo mi cuerpo.
- Acompañame.
Abri la puerta del comedor y su boca cayo al suelo.
- cierra la boca que babearas el suelo.
Me miro con lujuria, con deseo.
- hago grandes esfuerzos creeme.
Nos sentamos en las grandes sillas y empezamos a comer.
- te ves hermosa a la luz de las velas.
- Gracias. –dije sonrojándome. – pero tu te ves incluso mas hermoso que yo.
Esta vez fue su turno. Saque el segundo plato, y el postre, nos bebimos dos botellas de vino para ese momento yo ya había perdido toda la vergüenza.
Me levante de la silla y me fui al reproductor, una dulce melodía empezó a sonar.
- ¿Bailas?
- no tienes que preguntarlo. – me dijo poniéndose de pie.
Nos abrazamos y bailamos la dulce melodía, no podíamos estar mas juntos, sus manos viajaban por todo mi cuerpo y las mias tampoco paraban quietas.
Nos besamos, me cogió en brazos, me apego a la pared, sentir la fría parez bajo mi cuerpo hizo estremecerme, me lleov en brazos a la habitacion, al abrir la puerta me miro sorprendido. Pero continuo besándome, hasta que caimos en la cama, que estaba cubierta por petalos de rosas blancas y rojas.
-Estás hermosa bella... eres lo mas hermoso que he visto en mi vida- susurró mientras acariciaba mi piel sobre la suave tela .
-Tus manos se sienten excelentes- susurré mientras levantaba la cabeza para besarlo.
Sentí como apartaba a un lado la seda del tanga y empezaba a acariciarme con tranquilidad y con una habilidad que parecía imposible en una persona. Empecé a desabrochar los botones de su pantalón y a acariciar su enorme y cálida erección, que parecía palpitar entre mis pequeñas manos. Le hice tenderse en la cama. Sus manos volaron a mi cintura poniéndome encima de el, recorría mis caderas y su lengua ardiente arremetía contra mis pechos, me puso de nuevo debajo de el y de una envestida entro en mi, sentí el placer salirme por todos los poros de mi piel. Bajo el ritmo, y empezó de nuevo suavemente, fue una noche increíble, una de tantas que me quedaban.
Por la mañana me desperté temprano y empece a recoger, mañana por la mañana saldríamos de nuevo a Forks y había que dejarlo todo recogido, Edward se levanto poco después que yo y empezó a ayudarme tambien, en tres horas lo teníamos todo listo. Nos sentamos en el dofa a ver una película hoy no saldríamos para nada.
- Me quedaría aquí para siempre, pero lamentablemente tenemos que volver, yo tengo que encontrar un trabajo y tu debes volver al hospital. – dije apenada.
El dia pasó, dejamos todo listo para salir temprano.
la semana paso demasiado rápido, algo que yo lamenté, pero luego mas adelante posiblemente podríamos volver. Teníamos que volver a casa, cuando llegamos nos bajamos del avión en la entrada estaban todos.
-¿Cómo fue la fo… auch Rose! – Rosalie le dio un collejon y me miro con cara de disculpa - la luna de miel, lo pasasteis bien?- dijo Emmet.
Mi tono de la cara subió 12 tonos de golpe.
- Mira Bella tiene nuevo tono. – dijo todo gracioso el Jasper.
- muy graciosos. – replique con arrogancia.
- ¿El viaje bien cariño? – me pregunto Esme, mientras me abrazaba
-Bastante bien, gracias por el viaje, la isla fue increíble- respondí yo abrazandola.
Nos dejaron en casa y automáticamente nos metimos en la cama, estabamos muy cansados, de eso no cabia duda, el resto de la semana lo pasamos encerrados en casa.
Alice nos llamaba casi todos los días para saber si nos incluia en sus salidas, pero nos negábamos sin dejar tiempo a que replicara.
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Holas mis niñas y mis lectoras favoritas!!!
CHAN!!! POR FIN EL CAPI DE LA LUNA DE MIEL DE NUESTROS TORTOLITOS, NO ME MATEIS, PERO NO E PODIDO ESCRIBIR YA QUE MI INSPIRACION SE FUE DE VACACIONES DE NAVIDAD Y NO HA VUELTO AUN, ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO! ESPERO REVIEWS!!!
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MUCHAS, MUCHAS, MUCHAS, GRACIAS POR TODOS LOS REVIEWS!!
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Re: AMARTE FUE FACIL, ENCONTRARTE FUE LO DIFICIL

Mensaje por Irina Denali el 11/2/2010, 6:57 pm

aaa me encanto ^^
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Re: AMARTE FUE FACIL, ENCONTRARTE FUE LO DIFICIL

Mensaje por xole el 13/2/2010, 7:34 pm

ha merecido la pena la espera ........pero porfi no tardes mucho con el proximo
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Re: AMARTE FUE FACIL, ENCONTRARTE FUE LO DIFICIL

Mensaje por Atal el 13/2/2010, 8:11 pm

super bueno este capitulo... pido lo mismo que xole, ojala no te demores con el proximo
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Re: AMARTE FUE FACIL, ENCONTRARTE FUE LO DIFICIL

Mensaje por Nyday Nevue el 10/2/2011, 11:29 am

yO LEI ESTE FIC EN LUNANUEVAMEYER..... TAMBIEN LO PUBLOCARON AHI.... PERO POR QUE NO LO HAS TERMINADO EN la otra pagina es bueno no se vale....buaaaaa
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Re: AMARTE FUE FACIL, ENCONTRARTE FUE LO DIFICIL

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