Inmortal Love



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HI COMO STAN SPERO K BN AHORITA LES SUBO 5 CAP

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HI COMO STAN SPERO K BN AHORITA LES SUBO 5 CAP

Mensaje por kasha-reven el 21/12/2011, 10:41 pm



Decisiones

- Bella POV –

Miré a Edward desde mi lugar en el suelo, incrédula, traté de moverme pero no pude. Permanecía aferrada a aquel lugar, mis ojos observando mi pecho subiendo y bajar agitadamente. Edward no se movió, pero podía ver la bronca que había en sus ojos mientras trataba de controlarse. Mis ojos se posaron en el inmóvil cuerpo de Mike y sentí una ola de emociones darme de lleno. La alegría y el alivio vinieron primero, pero no fueron nada comparados con las que los siguieron; terror y miedo.

-Tu…tu…- Mi voz sonaba extraña, distorsionándose a causa de los temblores de mi cuerpo. Mis manos se alzaron para cubrir mi boca. Un extraño sonido estrangulado sonó bajo mis manos.

-¿Bella?- Susurró Edward, su voz denotaba preocupación. Aun no se había movido. Permanecía allí, quieto. Como Mike.

-¡Lo mataste!- Le acusé, colgando la cabeza entre mis manos, -OH Allie ¡OH Dios! Van a pensar que yo lo maté. Van a…van a…

-Bella,- Volvió a susurrar Edward. Alcé mis ojos para verle a través de mis lágrimas. Ya no parecía una estatua. La furia de sus ojos había sido remplazada por un sentimiento similar al dolor. Acortó la poca distancia que había entre nosotros y se dejó caer de rodillas, abrazándome contra él, -OH Bella.

Sus intentos de calmarme solo alimentaban mi histeria.

-No puedo dejar a Allie,- Gemí con mi cabeza presionada contra su pecho, -¡Van a quitármela! van a pensar que fui yo quien lo mató. Van a llevársela...van a llevarse a Allie. OH, Dios, Edward.

Sollocé contra su pecho y su mano comenzó a acariciar mis cabellos. Aunque mi cuerpo seguía temblando, a causa de la histeria, me di cuenta de que algo más me sacudía. Su pecho vibraba con una sonrisa histérica. Alcé mi cabeza y le miré sorprendida, con los ojos bien abiertos, cuestionándome su salud mental; -¿Te parece gracioso todo esto?

-No, Bella. No,- Sonrió, apartando algunos mechones de pelo de mi rostro y besándome la frente. Sus ojos dorados brillaban con su sonrisa mientras que yo aun le miraba sorprendida. -Es solo que...siempre dices que no soy un monstruo realmente. Crees firmemente que tengo alma, y aun así...crees que lo maté...

-¿Acaso,- Me detuve, lanzando una mirada al inmóvil cuerpo de Mike, -¿Acaso no lo hiciste?-

Nuevamente, se sonrió, su cuerpo volvió a sacudirme con su sonrisa. Sus ojos brillaban, -No seas ridícula, Bella.

-¿Esta vivo?- Mi susurró sonaba aterrorizado.

-¿Quieres que cambie eso?- Su voz sonaba maravillada, las comisuras de sus labios se torcían en una sonrisa, -Todo lo que tienes que hacer es pedirlo, Bella.

Sabía que era verdad.

-No,- Respondí suavemente, mi voz sonaba insegura. -No me importó él. Estaba...feliz...de verlo muerto. Es que se que si repentinamente muriera…- Se desvaneció mi voz, quebrándose.

-Tú serias la sospechosa,- Terminó por mí.

Asentí, -No puedo hacerle eso a Allie.

-Lo se,- Susurró, besando nuevamente mi frente. -Alice me lo dijo cuando estábamos afuera. Fue lo único que me detuvo de matarlo.

Un escalofrío me recorrió la espina dorsal al escuchar el profundo tono de su voz. Entonces sus palabras tuvieron sentido, -¿Estaban afuera?- Pregunte, -¿No se habían ido?

Edward me rodó sus ojos y me dio mi sonrisa preferida, -Bella, parece como si no me conocieras en nada.

-Ha pasado tanto tiempo,- Susurré, -Creo que necesito un recordatorio.

-Deja que este sea tu recordatorio,- Susurró con un tono seductor. Sus labios atraparon los míos cuando los entreabrí para hablar. Su delicioso sabor invadió mi boca, envolviéndome y nublando mis pensamientos. No podía recordar que iba a decir. Lo único en lo que podía pensar era en él. En su sabor, en su esencia que me rodeaba. Mis labios se movían sobre los suyos, mientras respondía entusiasmadamente. Casi era conciente del dolor en mi pecho, la ardiente sensación de que mis pulmones debían recibir oxigeno. Lo había olvidado, pero él no. Edward lo recordó.

Obviamente.

Gemí en protesta cuando sus labios se separaron de los míos. Edward descansó su frente sobre la mía, respirando el aire que no necesitaba. Mi respiración era pesada. -Siempre estaré aquí, Bella. Me lo pidas o no, siempre estaré cerca para asegurarme de que estés a salvo.- Entonces se sonrió, estabilizando su respiración, -Recuerda eso.

-¿Y si vuelvo a olvidarlo?- Pregunté juguetonamente.

-Entonces te dejaré sin aliento,- Su voz aterciopelada envió descargas de electricidad a través de columna.

-¿Alice sigue allí?

-Esta esperando afuera,- Murmuró Edward, -Esta enfadada conmigo.

-¿Por qué?

Me miró con una pequeña sonrisa en sus labios, -Por sobreactuar.

-Gracias,- Susurré acariciando sus labios con los míos, -Por rescatarme. Por sobreactuar.

-Donde y cuando quieras.

-¿Quiere entrar?- Mis ojos se volvieron hacia la ventana.

-No,- Murmuró contra mis labios mientras sus manos se aferraban a mi cintura. -Se ira pronto.

-¿Tu también?

-Nunca,- Sonrió acercándome a él. -¿Después de eso? Probablemente adoptare la costumbre de esconderme en tu placard. De cualquier forma, no pienso perderte de vista.

-¿Aun después de que lo deje?- Mi voz sonó ansiosa.

-¿Vas a dejarlo?- La de él también

-Si,- Susurré, -Se lo diré en la mañana.

-¿Debo planear noquearlo otra vez?- Se sonrió y mis ojos fueron hacia el cuerpo inmóvil de Mike.

-¿Estas seguro de que no esta muerto?

-Desafortunadamente, no lo esta- Edward suspiró tristemente, -Estará desmayado hasta la mañana. Alice ya lo ha visto.- Se tocó la sien haciendo énfasis en lo que había dicho. Había estado leyendo su mente.

-¿Te quedaras esta noche?- Pregunté ansiosa. Si Mike no iba a despertar, era seguro. Aun si despertase, Edward me mantendría a salvo. No podría soportar separarme de el ahora.

-A decir verdad no iba a darte otra opción,- Sonrió tomándome en sus brazos y poniéndose de pie. Me acunó en su pecho, mirando a la cama matrimonial, -¿Quieres dormir aquí o en el cuarto de huéspedes?

-En la habitación de huéspedes.- No tenia ganas de dormir en la cama que había compartido con Mike durante tantos años. Edward se detuvo, su mirada ahora estaba fija en Mike. Había rabia en sus ojos y sabia que dentro de el se libraba una fuerte batalla entre el bien y el mal.

Finalmente dejó escapar un pesado suspiro, murmurando articuladamente cada una de las siguientes palabras, -¿Quieres que lo ponga en su cama?

-No,- Edward me miró sorprendido, -Deja que pase una noche en el suelo por una vez. Se lo merece.

-Estaba seguro de que me pedirías que lo pusiera en su cama.- Se sorprendió.

-No tienes idea de todas las que me ha hecho pasar,- Traté de sonar como si no fuera nada, más que un simple comentario, pero mi voz se quebró ante el recuerdo de todo lo que había vivido. Sentí el cuerpo de Edward pensionarse bajo del mío, un gruñido comenzaba a vibrar en su pecho. -No le tengo lastima. Solo por Allie.

-¿Ni un poco de lastima?

-No.

-¿Nada de nada?- Ahora trataba de esconder una sonrisa.

-Ni un poco,- Dije tratando de comprender su expresión ¿Por qué?

-Solo me preguntaba,- Dijo mientras su voz se perdía. Le miré expectante, esperando que se decidiera a decir lo que parecía querer decirme. Finalmente se giró hacia mí con una enorme sonrisa, -¿Puedo patearlo?

-¿Patearlo?- Alcé mi ceño sorprendida. Una sonrisa escapó de mis labios, -Mientras no lo despiertes…

Edward permaneció en silencio unos momentos, mirando fuera de la ventana. Entonces me di cuenta de que estaba obteniendo una respuesta por parte de Alice, -Veamos…- Hablo con su voz aterciopelada, caminando hacia Mike, -No, no le despertara.

Di un respingo cuando Edward le golpeó fuertemente el estomago a Mike con su pie. Mike gruñó adolorido, aunque posiblemente fue el aire escapando de sus pulmones. Mis ojos fueron hacia Edward, quien ahora tenia una expresión de alivio en su rostro, -Eso ayuda.

-Me imagino.

-Si quieres, Alice te puede llevar de compras,- Le miré aterrada y el se apresuró a continuar, -un par de botas con la punta de acero te servirán. La próxima vez que lo noqueé podrás darle unas cuantas patadas. Seguro que ayudara.

-No tienes que hacer eso,- Susurré, presionando mis labios contra su cuello. Escuché que su respiración se había entrecortado y sonreí, -Solo sálvame.

Edward me miró con pasión ardiendo en sus hermosos ojos. No respondió con palabras.

Solo un beso.

Decía todo lo que necesitaba oír.

Amor y Reacciones

- Edward POV –

Trasladé a Bella en mis brazos hacia la habitación de huéspedes, liberando la sensación de alivio que comenzaba a apoderarse de mí. El alivio, obviamente, no seria completo hasta que haya hecho trizas a Mike, pero eso tendría que esperar hasta que Bella y Allie estuvieran a salvo en nuestra casa. Me hice una nota mental de hablar con Carlisle cuando llegara a la casa. Debíamos hacer arreglos con los mejores abogados del estado. Del país, si fuera necesario. Bella tendría a Allie. Yo tendría a Bella.

Todo volvería a ser como antes.

-¿Tienes miedo?- Le pregunté mientras la acomodaba en la cama. Ella me miró con esos hermosos y profundos ojos color chocolate.

-Un poco,- Se detuvo, -¿Te refieres a Mike?- Yo asentí, urgiéndole que continuase. Bella suspiró, -Ok, estoy aterrorizada.

-¿Por que?- Me acomodé en la cama, a su lado, alcé mi mano para acariciar su mejilla con mis dedos. -Bella, no va a lastimarte. Estaré allí, si así lo quieres.

-¡No!- Gritó con sus ojos bien abiertos, -Si te ve, va a decir que cometí adulterio. Va a encontrar la forma de hacer todo peor.

-Bueno, pero estaré allí, sin que me vea.- Le recordé, tratando de no sentirme herido o apartado por sus palabras. Era tonto sentirme herido cuando sabia que me amaba.

-Gracias,- Susurró suavemente, -Pero no tengo miedo de que me lastime, Edward. Eso…duele, obviamente, pero no es lo que me aterra.

-Temes lo que pueda hacerle a Allie,- Ofrecí, sabiendo que era verdad. Alice me lo había dicho antes. Bella estaba indecisa, hasta esta noche. Como Alice había predicho, su confrontación con Mike la había forzado a tomar una decisión. Yo solo esperaba que fuera una buena.

-El podría apartarla de mi para siempre,- Su mirada se volvió hacia el cobertor, donde retorcía una parte de el con sus dedos. -El podría lastimarla, se que lo haría. Después de las cosas que ha dicho esta noche. Fue espantoso. El solo…la usa. Me pregunto si le importa aunque sea un poco, de verdad.

Me aparté de ella. Sabía que era lo que sentía Mike por Allie. A pesar de que me concentré en cuidar de que Bella no resultase herida, leí su mente. No había ningún pensamiento feliz sobre Allie. La manipulaba, le hacia quererlo únicamente para lastimar a Bella. Traté de esconder mis ojos de Bella, temía que viera las horribles verdades a través de ellos. Quizás me conocía demasiado bien.

-¿Que me estas escondiendo?- Me preguntó. Se movió a mí alrededor, buscando mis ojos, -Edward ¿Que es lo que sabes?

-No es nada Bella,- Me volví hacia ella con mis ojos llenos de una falsa seguridad. No me creyó ni por un segundo. Suspiré, -No tenia ningún pensamiento bueno para con Allie, Bella. Alice dice que ha pensado cosas espantosas. Horribles. El no es bueno para Allie, Bella. No es bueno para ti.

-¿Que clase de cosas?

Muerte. Mike quería matarla.

Pero no podía contarle eso a Bella. Ya había soportado suficiente al oír que no le quería a Allie. Si sabia que Mike había pensado matarla, la destruiría. Así que le dije parte de la verdad, -Cosas que tu misma temiste. Alice le vio golpeando a Allie.

La observé mientras su rostro se contorsionaba en una mueca de dolor y sentí mi corazón estrujarse junto con ella. Acerqué a Bella a mis brazos, mis manos acariciaban suavemente su hermoso cabello. Susurré su nombre contra su frente, decorando su piel con suaves besos. Finalmente la sentí relajarse. Me aparté de ella para mirarla. El dolor aun seguía allí, pero estaba mejor.

-¿Edward?

-¿Si, Bella?- Había permanecido en silencio por unos instantes. Me dejé perder en su profunda mirada.

-¿Podemos hacer algo mañana?- Bajó sus ojos hacia la colcha, rompiendo el trance en el que sus ojos me tenían atrapado. Fruncí mi ceño, confundido. ¿Qué era lo que quería hacer? En realidad no importaba. Cualquier cosa que fuera, aceptaría alegremente.

-¿Que tienes en mente?

-Quiero que Allie los conozca mejor,- Comenzó suavemente, con sus ojos fijos en la colcha, -A todos ustedes. Si aun estamos invitadas a quedarnos en tu casa, entonces-

-¿Si aun están invitadas?- Le interrumpí, mis dedos se apoyaron bajo su mentón, levantando su rostro para poder verle a los ojos. Se veía insegura. -Bella, son bienvenidas en nuestra casa. Y cuando digo nuestra,- La abracé más a mi para enfatizar mis palabras, -Me refiero a nuestra casa.

Un hermoso color rosado tiñó sus mejillas, -¿Puede conocerlos mañana? ¿A todos?

-A todos,- Asentí. -Todos estaremos allí.

-Cuando se lo diga a Allie,- Se preguntó mas para si misma, -¿Como se lo diré?

-Tienes que decírselo a Mike primero, pero dale tiempo a Allie,- Susurré en sus cabellos, respirando su aroma mientras agachaba mi cabeza hacia la de ella, -Deja que los conozca. Podemos llevarla al zoológico, al parque...a donde ella quiera ir. Dejaremos que se acostumbre a nosotros.

-Temo que Mike no nos dará tanto tiempo.

-Si, yo también me temo eso,- Suspiré. -Tendremos que rezar por que suceda lo mejor para Allie. No podemos apresurarla, pero eso no creo que este en nuestras manos.

-Ella te quiere,- Susurró Bella entre un bostezo. Se estaba tranquilizando, después de un estresante día. Habían sucedido demasiadas cosas.

-Lo se, amor,- Mantuve bajo el volumen de mi voz. Comencé a tararear su nana, murmurando su nombre ocasionalmente. No pasó mucho tiempo y Bella se durmió.

Espere a estar seguro de que se había quedado profundamente dormida y me aparté de la cama. Mike aun estaba inconsciente en la otra habitación y yo debía luchar contra la fuerte tentación de termina lo que había comenzado. Caminé hacia la puerta, la abrí y la cerré tras de mi. Tendría que hablar con Carlisle sobre el abogado antes de lo planeado.

-¿Edward?

Me giré sorprendido de no haberla escuchado. Estaba tan sumido en mis pensamientos que había bloqueado todo pensamiento ajeno. Allie estaba parada en la puerta de su habitación, frotándose los ojos.

-Allie ¿Qué haces despierta?- Susurré acercándome a ella. Allie me observó en silencio antes de estirar sus brazos hacia mí. La alcé inmediatamente, sin necesidad de una segunda invitación.

-No me gusta dormir en las noches,- Susurró mientras la cargaba dentro de su habitación. La metí en su cama, arropándola suavemente con las sabanas.

-¿Por qué no?- Pregunté sentándome a su lado, en la cama.

-Me quedo despierta,- Respondió Allie, como si fuera obvio, -Por si mami me necesita.

Leer sus pensamientos casi no tenia sentido. Su mente era un libro abierto, pero ella contaba todo lo que pensaba. Todo pensamiento salía por su boca unos instantes después.

-¿A que te refieres?- Pregunté sonriéndole, -Tu mami siempre te necesita...eso no significa que no puedas dormir.

-Es cuando mami siempre llora.

Traté de evitar que los gruñidos salieran de mi pecho. No seria bueno aterrorizar a Allie, especialmente siendo el primer día que la conocía, -Tu mami ha estado muy triste.

Ella asintió, bajando sus ojos hacia la colcha.

-No voy a dejar que este mas triste,- Le prometí.

Abrió su boca para contestar, deteniéndose para mirarme. Sus ojos me asombraron, su color me asombro. Eran tan diferentes a los de Bella, y a la vez tan idénticos. Tan profundos. -Mami ha estado esperando que tú vengas a salvarla.

La miré con mis labios separados, intentando formar una oración. Si mis ojos pudieran crear lagrimas, estarían llorándolas. Su voz sonaba dulce, honesta. La alcé y la acomodé en mis brazos, abrazándola fuertemente.

La sostuve un buen rato, escuchando como su respiración se iba relajando poco a poco, junto con su ritmo cardiaco. Entonces supe que se había quedado dormida. La liberé de mi abrazo y volví a meterla en la cama, dándole un suave beso en la frente antes de caminar hacia la puerta, -Buenas noches, Allie.

-Buenas noches, papi.

Una ola de felicidad me embriagó y no pude hacer otra cosa más que reír ante la palabra. Hablaba entre sueños, como Bella.

Corrí el resto del trayecto hasta mi casa. Alice se había ido mientras le cantaba a Bella su nana. Me había asegurado que todo estaría bien y que Mike no se despertaría hasta entrada la mañana. Volvería con Bella antes de que pudiera ser lastimada.

-¡Edward!- Me saludó Esme en la puerta, envolviéndome con sus brazos. Se apartó y me observó preocupadamente, -¿Como esta Bella?

-Esta mejor.

-¿Y como estas tu?- Preguntó Carlisle, apoyando su mano sobre el hombro de Esme.

-Entonces ¿Alice te contó?- Le pregunté, aunque sabia la respuesta. El solo sonrió en respuesta. -¿Te ha dicho por que quería hablar contigo?-

-Reserve a Ralph Clint para una reunión en dos días, por la mañana,- Comenzó Carlisle, -¿Es muy pronto?

-En lo absoluto,- Sonreí entrando a la casa, -¿Raplh Clint? ¡Valla! Es el mejor, por lo que he oído…

-Nada menos para ella.- Se alegró Alice desde la escalera. Me dió un pequeño saludo, -Tienes que ver lo que Emmett le ha hecho a la cocina. Nos lo perdimos, ya sabes. Esme lo regañó.

-Hizo trizas la cocina,- Dijo Esme. Carlisle la acercó a el, -¿Quien no le regañaría?

-¡Fue solo el refrigerador, Esme!- Grito Emmett desde la cocina.

-¡Y la encimera de la cocina, y el horno!- Le respondió Alice.

Sonreí caminando hacia la cocina para encontrarme con Emmett en medio del desastre. Obviamente se encontraba en el proceso de limpieza, -¿Y a que se debió todo esto?

-Emmett decidió liberar su temperamento,- Dijo Rosalie desde la única silla de la cocina que se mantenía intacta. Emmett gruñó.

-Ya veo,- Murmuré. Esto era demasiado bueno. Traté de bloquear sus pensamientos para que yo mismo me imaginara lo ocurrido, -¿Por qué?

-Bien, no podía ir y matar a Newton,- Gruñó Emmett, lanzando una pieza de acrílico sobre una pila de escombros que había armado. -Así que, rompí el refrigerador.

-Y el horno y la encimera de la cocina,- Dijo Rosalie, contando con sus dedos.

-Desearía que hubieras guardado algo para mí,- Murmuré mirando el desorden que nos rodeaba. El refrigerador había sido desmantelado en cuatro partes. El horno estaba en el suelo. La encimera de la cocina era apenas una pila de polvo y astillas.

-Guardo tu colección de CDs.- Sonrió Rosalie.

-Ni lo piensen,- Les advertí.

-Así que ¿Allie viene mañana?- Preguntó Emmett, aun ordenando.

-Si ¿Esta bien?- Pregunté más por cortesía que por otra cosa. Si Bella quería que Allie nos visitara, Allie nos visitaría.

-Por supuesto que esta bien,- Emmett rió, -¿Por qué crees que Esme me esta haciendo limpiar la cocina ahora? Necesitamos una nueva, entera, para cocinarle el almuerzo a Allie.

-La casa va a volver a oler a comida nuevamente,- Murmuró Rosalie, con una expresión de disgusto en su rostro.

-Te acostumbraras,- Le sonreí, saliendo de la cocina. Esme y Carlisle se había acomodado en el sofá. Alice estaba sentada en las escaleras con Jasper.

-Alice dijo que querías hablar conmigo,- Me dijo Jasper desde las escaleras.

-Bella planea decirle todo a Mike mañana en la mañana,- Comencé, -Va a ponerse difícil con ella. Así que quiero dejarle las cosas más suaves a Bella. ¿Podrías venir y hacer que Mike sea un poco…razonable?

-Creo que puedo hacerlo.

-Gracias,- Suspiré aliviadamente, innecesariamente, bien sabia que no se iba a negar a ayudarme, obviamente.

Estaba fuera de mi casa, corriendo hacia lo de Bella unos instantes después. El frió viento me guiaba hacia mi amor. Hacia lo único que le había dado sentido a mi existencia. La casa permanecía en silencio, todos sus ocupantes dormían. Trepé por la ventana de la habitación de huéspedes y me abracé a Bella.

Me sentía completo, otra vez.



Golpeada y marcada

- Bella POV -

La luz de la mañana llenó la habitación y trajo con ella la espantosa sensación de la realidad. Gruñí decepcionada, tratando de aferrarme a mi maravilloso sueño. Aún no estaba lista para despedirme de él...de ese increíble y maravilloso sueño. Mis manos se revolvieron entre las sabanas de la cama de la habitación de huéspedes y mi ceño se frunció en conjunción. No me había dormido en la habitación de huéspedes. Mike me golpeó y me había quedado dormida en el suelo. Debía hacerlo... ¿Verdad?

Un intoxicante y dulce aroma llenó mi nariz. Era perfecto. Era él.

Mi cabeza me daba vueltas y mi corazón latía alocadamente mientras comenzaba a sentirme ansiosa. Era real. Estaba en Forks – devuelta, conmigo. Había conocido a Allie. Me había salvado de Mike. Se había quedado conmigo la noche entera.

-Respira, Bella,- Rió a mi lado. Mis ojos se abrieron de golpe y me encontré con sus ojos dorados. Respiré una bocanada de aire. El calido oxigeno era un alivio para el ardor dolor que no había notado hasta que él lo señalo. Se inclinó para rozar sus labios con los míos y sentí mi cabeza dar vueltas y mi visión nublarse hasta que mis ojos se cerraron.

-¿Bella?- Mis ojos se abrieron. Nuevamente se rió, -¿Qué voy a hacer contigo?

-¿Llevarme lejos de aquí?

-¿Es una petición o una demanda?- Murmuró mas para si mismo, acercándome a su abrazo.

-Una demanda,- Respondí inmediatamente. El se sonrió.

-Bueno, entonces empaca tus cosas y te llevaré a mi casa,- Susurró en mi oído, enviando descarga a mi columna. Quería desesperadamente tomar las maletas e irme con el ahora mismo. Cuando sus labios rozaban mi mandíbula casi podía recordar la razón por la que me quedaba.

Vagamente.

Allie.

-Quiero Edward. Creeme que quiero-

-Lo se,- Me interrumpió. Su rostro estaba escondido contra mi cuello, pero pude notar la tristeza en su voz, -No puedes sacar a Allie de su casa. Deja que primero conozca a la familia, después se lo dices a Mike. Dejas que Allie se acostumbre y luego haces las maletas.

-Edward, hay tanto por hacer,- Susurré, girando mi rostro hacia él. Edward levantó su cabeza para mirarme a los ojos, acariciando mi mejilla suavemente con el dorso de su mano, -Necesito conseguir un abogado, llenar el papeleo, decírselo a Mike…

-Ya conseguimos un abogado para ti, Bella.

-Ustedes...- Le miré con los ojos abiertos ante la sorpresa, -¿Cuando?

-Ayer por la noche fui a la casa, luego de que te durmieras,- Abrí mi boca para recordarle que me había prometido que no se iría. El alzó un dedo y lo apoyó sobre mis labios, -Fueron apenas unos minutos, Bella. Necesitaba decirles que Allie iría hoy y le pedí a Carlisle que se pusiera en busca de un buen abogado para ti.

-No va a costar demasiado ¿Verdad?- Conociendo a Edward, lo seria, -No tengo tanto como-

-Bella, por favor,- Sonrió, rozando sus labios contra mi frente antes de levantarse grácilmente de la cama. -Nosotros vamos a pagarlo. Sín peros,- Dijo antes de que pudiera abrir mi boca, -Piensa en Allie si no quieres aceptarlo. Es el mejor abogado del estado. Esto se habrá terminado antes de que tengas tiempo de pensar las cosas.

Le vi una seria expresión en su rostro, como si un terrible pensamiento se hubiese cruzado en su mente. Buscó en sus bolsillos, sacando un objeto plateado y delgado. -¿Qué es eso?

-Una cámara,- Murmuró, jugando con los botones de la misma. Entonces me miró con una nerviosamente. -Lamento tener que pedirte esto, Bella, pero necesito sacar fotos de tus heridas. Necesitamos las pruebas del abuso.

Las palabras sonaban tan formales. No me gustaba la idea de mostrar frente a un jurado lo que Mike me había hecho. Para que todos lo vieran...para que Allie lo viera. Se enteraría de las horribles cosas que Mike me había hecho. Nunca lo volvería a mirar de la misma forma. Una parte de mi se alegraba ante esa idea.

-Esta bien,- Susurré con mis ojos fijos en mis manos. En un instante su mano estaba debajo de mi mentón, levantando gentilmente mi rostro para que pudiera verle.

-Lo siento, Bella.

-Lo se,- Murmuré encantada por sus ardientes ojos, -¿Me cambio…aquí?

-¿Cambiarte?- Su ceño se frunció.

-Si,- Murmuré, tomando el ruedo de mi remera. -Querías sacar fotos de todo ¿Verdad?-

-Bella,- Me miró achicando sus ojos, su expresión se endureció, -¿Qué más hizo?

Me había lastimado repetidas veces el día anterior a que Edward apareciera. La noche anterior, simplemente me había golpeado y lanzado al suelo, pero anteriormente había sido mucho peor. Me había atacado, golpeándome hasta que casi no podía respirar. Me dolía respirar, incluso ahora. Edward no se había percatado de cuanto me había dolido el cálido abrazo de Alice. Un simple abrazo me hacia revivir el dolor.

Mis manos se enredaron en el borde de la remera, levantándola lentamente, revelando las marcas que había debajo de la prenda. Había unas violáceas alrededor de mis costillas y estomago. Las marcas negras de las manos de Mike estaban regadas por mis costados. Habían rasguños, sobresalían y estaban teñidos de un brillante rojo carmín, dos días después de hechas. Miré al suelo, aterrorizada de ver el rostro de Edward. Espere oír sus bufidos o gruñidos, como solía reaccionar.

Inevitablemente, alcé mis ojos para verlo.

Edward no estaba allí.

-¿Edward?

Escuché un estruendo en la otra habitación y me puse de pie de un salto. Corrí por el pasillo, acomodándome la remera en el trayecto. Solo podía asumir de donde había provenido el ruido. De la habitación. De la habitación de Mike. De la habitación donde Mike aún seguía inconsciente en el suelo.

O eso esperaba.

-¡Edward!- Gritó Alice, peleando por detenerlo contra la pared. Edward la empujaba, tratando desesperadamente de pasar. Sus ojos estaban fijos en su blanco; el cuerpo inconsciente de Mike. Sus ojos destellaban una furia que nunca había visto antes. Unos primitivos gruñidos salían de su pecho. Alice comenzaba a perder control sobre el. -¡Edward! ¡Detente!

-¿Edward?

Los ojos de Alice volaron hacia mi, -¡Bella! ¡Ayuda!

Al escuchar mi nombre, los ojos de Edward se posaron en mi tembloroso cuerpo. Instantáneamente dejo de pelear contra Alice, dejando caer sus brazos a los costados de su cuerpo. Sus ojos se llenaron de culpa y vergüenza, mientras los fijó en la ventana, -Lo siento, no debi…- Tartamudeó. No estaba segura de haberle oido antes tartamudear frente a mi, -No pude controlarme. Alice, no viste lo que hizo…

-Edward, yo- Él le interrumpió.

-¡No viste lo que ese bastardo le hizo!

-Edward, por favor clámate,- Le rogué.

Instantáneamente me sentí mas relajada. Unos instantes después Jasper entró a la habitación. Me voltee para sonreírle agradecidamente.

-Jasper,- Susurró Alice aliviada, caminando para abrazarle. -Gracias.

Ella se volvió hacia Edward, -Tuviste suerte de que estuviéramos camino aquí cuando Bella decidió mostrarte las otras…heridas,- Apuntó Alice, -Lo habrías matado.

-Con gusto,- Dijo fríamente.

-Bella,- Alice se dirigió a mí, ignorando la respuesta de Edward, -Yo tomaré las fotos. No creo que Edward pueda soportarlo.

-Esta bien, Alice,- Asentí rápidamente. Después de la reacción de Edward, estaba feliz de dejar que Alice tomase las fotos, -Gracias.

-Jasper, por favor, mantenlo calmado,- Le pidió Alice, -Y sácalo de esta habitación. Si va a atacarle cada dos segundos, al menos que corra un poco.

Alice tomó la cámara de las manos de Edward y me tomó de la mano, llevándome fuera de la habitación. Caminamos por el pasillo, hasta la habitación de huéspedes. Me levanté la remera y Alice cerró la puerta tras nosotras.

-OH, Bella,- Suspiró, -Tu espalda.

-¿Tan mal esta?- Murmuré, tratando de mirar, -No puedo verla...Solo se cuan mal se ve el frente.

-Es…- Su voz sonaba entrecortada, -Esta casi tan mal.

Escuche unos suaves clicks y unas brillantes luces me rodearon mientras Alice sacaba imágenes de mi espalda. Me quedé dura, sintiéndome expuesta. Me sentía mal, sucia…sentí mi ira hacia Mike ir en aumento a causa de la creciente vergüenza. Cerré mis ojos cuando el flash dió en mi rostro, tratando de bloquear los horribles recuerdos.

-La ultima,- Susurró y el flash iluminó la habitación una vez más. -Listo.

-Gracias, Alice,- Murmuré acomodándome la remera, -Lamento...haberlo enfadado. Se lo mucho que te cuesta mantenerlo calmado.

-Bella, no te disculpes por lo que Mike te ha hecho.- Alice me abrazó, suavemente esta vez, -Y esta bien. Estábamos muy cerca…había tiempo de sobra. ¡Diablos! Me habría encantado ayudarle a Edward, pero...

-No es la mejor forma de hacerlo.

-No, no lo es,- Dijo con una triste sonrisa en sus labios.

-¿Va a…despertarse pronto?

-A decir verdad, en unos pocos minutos,- Su expresión se oscureció, -No va a recordar nada de lo que sucedió. Voy a moverlo a su cama para que crea que se quedo dormido.

-¿El no...?

-No,- Comenzó, mordiéndose su labio inferior, -Por eso esta Jasper aquí. Podrás hablar con Mike ¿Verdad?

-Si.

-Jasper estará aquí para controlar el temperamento de Mike,- Me ofreció una pequeña y confiada sonrisa. -El no se podrá poner violento. Estará tranquilo y razonable…al menos por fuera. Déjale saber que te quedaras en la casa para hacer los arreglos legales. No le digas sobre Allie.

Asentí suavemente mientras le seguía hacia el pasillo. Edward esperaba afuera de la habitación y me tomó en sus brazos en cuanto salí. -No te vallas.- Susurré acercándome mas a él.

-No estaré lejos,- Murmuró en mi cabeza. -Alice lo esta poniendo en su cama.- Alcé mi rostro para ver que Alice se había ido. Aún tenia que acostumbrarme a sus silenciosos movimientos. -Se despertara en breve. Estaré cerca. Jasper estará controlando sus sentimientos. Todo estará...

-Bien.- Terminé la frase por él.

-Edward, apúrate.- Habló Alice tras nosotros.

-Estaré cerca,- Me aseguró, nuevamente. Me besó en los labios y yo cerré mis ojos perdiéndome en el beso. Un segundo después, había desaparecido.



Intuicion infantil

Edward POV

-Cuida de ella,- Murmuré por enésima vez.

-Lo se,- Suspiró Jasper, lanzándole una mirada a Alice. Ella sonrió.

-Solo se esta preocupando por Bella,- Me defendió Alice, -Y con toda razón…las marcas en su… ¿Cómo soporto todo eso?

-No debí haberla dejado nunca,- Mí voz sonaba furiosa. Yo estaba furioso conmigo mismo. ¿Cómo había permitido que le sucediera todo esto a Bella? -Nunca me perdonaré todo esto.

-Se supone que tú no eres el que tiene que perdonar,- Me corrigió Jasper, -Es ella.

-Y lo hizo.- Sonrió Alice.

-¿Bella?- Escuché una voz ronca en el piso de arriba. Finalmente Mike se había despertado. Podía escucharle tambalearse por su habitación, buscando a mi amor.

-Si ¿Mike?

-¿Que pasó? Mi cabeza…- Gruñó. Jasper se puso rígido a mi lado y podía oír sus pensamientos.

Está demasiado enfadado…casi puedo contenerlo…

Jasper comenzó a gruñir, viéndose afectado por las fuertes emociones de Mike. -Jasper, tienes que controlarte. Hazle razonable. Tranquilízalo.

Una pesada calma se apoderó de nosotros y me concentré en los pensamientos de Mike, tratando de estar al tanto ante cualquier cambio de humor.

¿Que diablos esta sucediendo? ¿Por que me siento tan...tranquilo? Esa perra. Gruñí. Debe ser su culpa.

-Te veías enfermo ayer cuando te fuiste a acostar.- Susurró Bella, sus palabras temblaban. Estaba nerviosa. Aterrorizada de las cosas que estaba por decirle a Mike.

-Quizás,- Gruñó Mike. Unos instantes atrás se había puesto como fiera, pero ahora…nada. Seguramente su cabeza estaba ocupada tratando de entender su repentina tranquilidad. -Quizás fue tu asquerosa comida…

-Mike, necesitamos hablar,- Dijo Bella, su voz sonaba un poco mas clara ahora. Determinada.

-¿Sobre que?- La voz de Mike denotaba preocupación, pero sus pensamientos eran violentos.

¡Lo sabia! La perra me esta engañando con el maldito de Cullen. Le enseñaré…le…le…Sus pensamientos se desvanecieron cuando Jasper volvió a calmarlo. Ahora Mike era incapaz de pensar correctamente. Casi ni podía responderle con violencia a Bella.

-Mike, quiero el divorcio.

¿El divorcio? ¿Quiere el divorcio? ¡La mato antes que dejarle irse! Mataré a la maldita pequeña y le dejaré que me ruegue que la mate a ella también. La…

-Hazlo razonable,- Le urgí a Jasper. -Por favor. Cálmalo. No dejes que la lastime.

-De todas formas tu no se lo permitirás,- Jasper murmuró mientras trataba de hacer lo que le pedía.

-Bien,- Masculló Mike. Su mente estaba concentrada en el por que de lo que sentía repentinamente. -Bien. Pero no puedes llevarte a Allie.

A ver que dices ahora. Sus pensamientos eran violentos por múltiples razones. Estaba enfadado con Bella, con Allie, con lo que el mismo sentía. Te quedarás por ella, se que lo harás.

-Mike, voy a pelear por la custodia.

-¡No! No lo harás.

-Jasper,- Le urgí.

-Estoy intentándolo,- Dijo secamente, con sus ojos destellaban furia, -No tienes idea de lo potentes que son sus emociones. Estoy esforzándome lo más que puedo, Edward.

-Mike,- Bella estaba atemorizada. Podía oír el ruido de sus pies deslizándose por el piso mientras se alejaba de él. El brazo de Jasper me detenía de salir disparado hacia allí. -Mike, ella no esta segura…tú…tú me lastimaste.

-Y la lastimaré a ella también,- La voz de Mike sonaba oscura y grave. La amenaza era fuerte, -La mato si tratas de dejarme Bella. Tienes que elegir. Puedes tenernos a los dos, o a ninguno.

Hubo un largo tiempo en el que reinaba el silencio. Jasper y Alice hacían fuerza para detenerme. Las olas de clama eran constantes, quizás mas para mi que para Mike. Tenia que ir con ella. Tenia que salvarla. No podía dejar que nada le sucediera a Bella…a Allie. Aquella pobre y dulce pequeña no podía quedarse allí.

-No la quieres ni un poco ¿Verdad?- La voz de Bella era suave, sorprendida.

-¿Cómo puedes querer algo que viene de algo que odias?

Mi furia fue en aumento. Mucho más que la noche anterior, pero con la ayuda de Jasper, Alice podía detenerme. Bufe furiosamente, -¡Déjenme ir!

-Edward,- Susurró Alice furiosa a mi oído, -No puedes hacer esto cada vez. Necesitas aprender a controlar tu temperamento. Por favor, Edward, hazlo por Bella. Déjale las cosas más fáciles. No la lastimes, por favor.

-Y llamare al servicio social.- Dijo Mike.

-Sabrán que me golpeaste,- La voz de Bella iba en aumento, furiosa. Me sentí ansioso al ver que recobraba fuerza. Estaba defendiéndose, -Se la llevaran de tu lado.

-No cuentes con eso, perra,- Dijo Mike. Escuché los ruidos de sus pies mientras bajaba las escaleras. ¿Ya se iba para el trabajo?

Hice que se quisiera ir. Explicó Jasper rápidamente en sus pensamientos. Estábamos demasiado cerca de Mike como para hablar. Esperé en silencio mientras tomo su chaqueta y las llaves del auto. En cuestión de segundos cerro la puerta con violencia.

-¡Edward!- Escuché los sollozos de Bella. Estaba corriendo antes de que pudiera completar mi nombre. La miré mientras sus piernas perdían fuerza, atajándola antes de que pudiera caerse al suelo. Me acomodé sobre mis rodillas, acunándola en mis brazos.

-Bella,- Susurré en su frente, besándola, -Mi Bella. Fuiste tan fuerte.

-El no…- Sollozó, sus palabras se quebraron, -…El no la quiere en lo mas mínimo.- Sus ojos se abrieron de golpe, atemorizada y su respiración se entrecorto. -¿Allie lo escuchó? ¿Esta...?-

-No, no esta despierta,- Seguí susurrando, con un tono de seguridad en mi voz. -Sus únicos pensamientos son sus sueños ahora. Se despertó en la noche, así que estará durmiendo todo lo que no durmió.

-¿Por que estaba despierta?

-Creo,- Mi mirada pasó suavemente de los ojos de Bella a los de Alice. Alice asintió. -Escuchó a Mike gritarte en la noche. Me vio en el pasillo. La llevé a su cama...me dijo que no duerme bien en las noches.-

Bella trató de decirme algo, pero los sollozos opacaron sus palabras, finalmente se dio por vencida. Escondió su rostro entre la tela de mi camisa, apretándose contra mi pecho. Pasé mi mano por su espalda suavemente.

Mami esta llorando otra vez... Los pensamientos de Allie llenaron mi cabeza.

-Allie esta despierta,- Murmuré en cuanto escuché la puerta de su habitación abrirse. Bella trató de reponerse, limpiándose rápidamente las lágrimas que rodaban por sus mejillas.

-Mami...- Susurró Allie arrastrando sus pies por el piso. Se paró a mi lado, mirando a Bella con una triste expresión de dolor. Si mi corazón estuviera vivo, se rompería.

-Allie, lo siento,- Susurró Bella, hipando entre sus palabras, -Lamento que te hayamos despertado.

-Por favor, no llores,- Dijo Allie alzando su mano para acariciar, con las yemas de sus pequeños dedos, la mejilla de Bella, limpiando las lagrimas. Bella se soltó de mí, alzando a Allie en sus brazos. Allie pasó sus brazos por el cuello de Bella, descansando su cabeza en el pecho de Bella. -Esta bien mami.

-Lo se, bebe,- Susurró Bella, -Lo se. Lo siento.

-Edward va a salvarnos, mami.

La voz de Bella se atoró en su garganta en el mismo instante que la mía. Miré a Allie sorprendido, tratando de buscar en su mente las razones detrás de sus palabras. Como siempre, hablo al mismo tiempo que sus pensamientos. Casi no tenía sentido leer su mente.

-¿Qué,- Bella miró a Allie sorprendida, -¿Qué acabas de decir, bebe?

-Edward va a salvarnos.- Repitió Allie, como si fuera un obvio hecho. Sus pequeñas cejas se fruncieron cuando se volteó para verme, -¿Lo harás?

-Si me dejan.- Susurré. Una brillante sonrisa se dibujo en los labios de Allie y se volvió hacia Bella.

-Papi no puede lastimarte, mami,- Susurró Allie, golpeando suavemente la espalda de su madre, consolándola. Vi que Bella reprimía un gemido de dolor.

-Allie,- Alice habló detrás de nosotros, -¿Como sabes que tu papa lastima a tu mami?

-Le escucho en las noches,- Repitió Alice, pero sus ojos permanecían sobre Bella. Continuó acariciando su espalda, tratando de tranquilizarla, -Por eso no puedo dormir bien. No puedo dormir cuando lloras, mami.

-OH, bebé,- Suspiró Bella, acercando a Allie más a ella. Las lágrimas salían silenciosamente de sus ojos mientras acariciaba el cabello de su hija. -Lo siento. Lamento que tengas que pasar por esto...

Depositó un beso en la frente de Allie y mis ojos se cruzaron con los de Bella. Pude ver fuerza y determinación en ellos, de una forma que nunca antes había visto. Pronto seriamos una familia. Bella bajó su mirada hacia la de Allie, con una pequeña sonrisa en sus labios.

-Nunca volverás a pasar por esto otra vez,- Habló Bella con las lágrimas desapareciendo con su voz. -Nos iremos.

Bella nos miró, limpiándose las últimas lágrimas de su rostro. Finalmente se volvió para mirar a Allie, sonriéndole suavemente, -De hecho… ¿Qué te parece ir ahora mismo a conocer al resto de la familia de Edward?

Conociendo a los Cullen

Bella POV

El viaje hasta la casa de los Cullen fue rápido, para el agrado de Allie. Tan pronto como Allie había aceptado ir a conocer al resto de los Cullen, Jasper salió disparado para buscar el Volvo de Edward. Allie, tan pequeña e inocente, no le pareció extraño que a Jasper le tomara unos pocos minutos en traer el auto. A decir verdad, estaba tan concentrada en admirar el reluciente auto que no se daba cuenta de la velocidad a la que íbamos.

Edward manejaba a su habitual velocidad, y por primera vez no me quejé. Estaba completamente ansiosa por alejarme lo más posible de aquella casa. Mi mente volaba en miles de pensamientos mientras permanecí en silencio todo el trayecto.

¿Como pudo Allie saber que Mike había sido violento todo este tiempo? Había hecho hasta lo imposible por mantener las peleas en silencio, siempre temiendo que Allie pudiera descubrir la espantosa realidad de su familia. No quería exponerla a la violencia de su padre. Y aun así, ella lo sabia. Le había escuchado gritarme en las noches. Le había escuchado golpearme. No podía dormir en las noches por el dolor que Mike continuamente me infligía a mí. A mi familia.

-¡El abuelo Charlie te gritaría!- Le regañó Allie a Edward, riéndose entre cada palabra. El le dio una sonrisa torcida e hizo que el motor rugiera. Allie gritó encantada.

Acerqué a Allie a mí, encerrándola entre mis brazos. Di beso tras beso sobre su cabecita, temiendo todo el tiempo que debería pelear por ella contra Mike. ¿Y si la alejaba de mí? ¿Y si la corte falla a favor de él? No podía perder a Allie. Después de lo que Mike había dicho...las horribles cosas que dijo. No podía dejar que la lastimara.

-¡Mami!- Allie me llamó retorciéndose en mis brazos, tratando de salir, -¡Llegamos!

Salí de mis pensamientos, mirando a mi alrededor sorprendida. Lancé una mirada a Edward, lista para hacerle notar la velocidad a la que había ido, pero mi mirada se desvaneció en una de amor en el momento en que mis ojos se encontraron con los suyos.

-¡Mami!- Allie continuó moviéndose en mis brazos, tratando de salir, -¡Quiero ver la casa!

-¡Oops!- Liberé a Allie y salió del auto, saltando sobre el pasto mientras nos esperaba a nosotros. Salí del auto y alcé a Allie en mis brazos, -Perdona, Allie.

-Bueno, apurémonos,- Edward habló a mi lado, pasando su mano por el pelo de Allie, despeinándola, -Van a irse si tienen que esperarnos tanto.

Allie sonrió ante el tono bromista de su voz.

Caminamos hacia la casa, Allie y Edward continuaban lanzándose bromas el uno al otro. Yo aun permanecía en silencio, encerrada en los recuerdos de los últimos días. Habían pasado tantas cosas y aun así me parecía que había pasado una eternidad así. Era perfecto. Se sentía tan bien, como si esta fuera la forma en que las cosas deberían haber sido.

Dejé a Allie en el suelo luego de que hubiéramos subido las escaleras. Ella corrió hacia la puerta, golpeándola dos veces antes de apartarse y esperar. Era una niña tan educada. Me recordaba a mi misma. Mi madre siempre decía que había nacido con treinta y cinco años y me volvía mas madura con cada año que pasaba. Allie era igual. Era bastante madura para su edad.

-¡Allie!- Le saludó Esme con su calida voz y una brillante sonrisa cuando abrió la puerta. Allie le miró con sus ojos bien abiertos.

-¡Sabe mi nombre!- Se sorprendió. Traté de imitarla en mi falsa sorpresa, pero una sonrisa la borró rápidamente.

-Si, obviamente lo sabe, Allie,- Caminé hacia Esme y ella me envolvió en un abrazo. Le devolví el gesto, había extrañado el abrazo de mi verdadera familia. Me volví hacia Allie, -Ella es la mama de Alice.

-¿Entonces ella es mi abuela?- Preguntó Allie, abriendo sus ojos alegremente. Miré a Esme, preocupada de que el término le hubiese resultado ofensivo de alguna forma. Era tonta al preocuparme. Esme le sonrió alegremente a Allie, -¡Pero es tan linda! ¡No se ve nada vieja!

-Eso es por que como todas mis frutas y vegetales,- Sonrió Esme. Carlisle apareció a un lado de Esme, pasando sus brazos alrededor de su cintura. Miró a Allie con la misma sonrisa que me había recibido la primera vez que le conocí.

-Hola, Allie,- Habló Carlisle, haciendo un gesto hacia Esme, -Ella es Esme y yo soy Carlisle.

Allie miró a Edward expectante.

-El es tu abuelo.- Respondió Edward con una sonrisa. Obviamente había leído sus pensamientos, aunque ella no sabia eso.

Allie corrió hacia delante, como la niña extrovertida que era, y paso sus brazos por la pierna de Esme. Esme le miró con sus ojos enormes ante la sorpresa antes de que su rostro se derritiera en una expresión de amor. Sabía que siempre había querido un niño. Se arrodilló y alzó a Allie en sus brazos, sosteniéndola cerca. Se veía como si fuera a llorar, si pudiera hacerlo.

-Es un placer conocerlos,- Alegó Allie con un tono de voz amable. Escuché a Edward sonreír a mi lado.

Sus brazos pasaron por mi cintura y yo me incliné hacia él, olvidándome de mantener distancia de él frente a Allie. No quería confundirla con nuestra relación, pero había sido bastante duro estar apartada de él. Mis ojos se cerraron y en mis labios se formó una sonrisa.

-¿Mami?

-¿Si, Allie?- Abrí mis ojos. Allie me miraba con una enorme sonrisa en sus labios.

-¿Amas a Edward?- Me sorprendí ante lo simple que sonaba su pregunta.

-Si, Allie,- Susurré luego de unos instantes. La verdad seria lo mejor. Ya había demasiadas mentiras en la vida de Allie. No necesitaba más.

-¿Vas a casarte con él?- Probó.

-¿Quieres que se case conmigo?- Habló Edward antes de que yo pudiera hacerlo. Le miré, con mis ojos llenos de incredulidad. El me miraba con mi sonrisa preferida.

Allie lanzó unas risitas, pasando sus brazos alrededor del cuello de Esme, acercándose más a ella. Esme descansó su cabeza contra la de Allie, obviamente disfrutando de su afectuoso abrazo. Había olvidado cuan importante Allie seria para el resto de la familia.

-¡Así que esta es Allie!- Una explosiva voz sonó desde el marco de la puerta. Unos instantes después Emmett y Rosalie salieron al porche. Emmett caminó hacia Esme, dándole unos golpecitos a la cabeza de Allie. -¿Qué tal enana?

Allie le miró con sus ojos bien abiertos, su voz sonaba maravillada, -Wow. ¡Eres la persona más grande que he visto!

La risa se apoderó de todos nosotros y sentí alivio por primera vez mientras me unía a ella. Había pasado tanto tiempo desde que había reído de verdad. Miré en silencio mientras Esme sostenía a Allie en brazos y Emmett continuaba hablándole. Mis ojos pasaron hacia Rosalie. Me sorprendí, de verdad.

Miraba a Allie con un afecto que jamás había visto antes. Había un deseo en sus ojos que no podía comprender. No sabía la historia completa del destino de Rosalie...solo sabia que la había encontrado en la calle. Debía de haber deseado tener un hijo, obviamente. Una pequeña niña, o un niño al que podía decir que era suyo.

Allie aun seguía riéndose de la última broma de Emmett cuando sus ojos encontraron a Rosalie. Su boca se bario de golpe, -¡Mami, es tan linda!

Sonreí suavemente. Si Rosalie se pudiera ruborizar, juraría que lo habría hecho. Me sorprendió ver a Rosalie Hale actuando tan diferente de cómo le recordaba. Había cambiado completamente en la presencia de Allie. La miraba como una madre lo haría. Como yo lo hacia.

-Ella es tu tía también, Allie,- Dijo Alice.

Esme y Rosalie compartieron una corta mirada y Esme asintió suavemente. Se giró con Allie y Rosalie se dirigió a mi, -Bella ¿Te molestaría si…?

-En absoluto,- Susurré, feliz de acceder. Quería que Rosalie me aceptara en la familia, como era la única que no lo había hecho… -Adelante.

Allie alzó sus brazos y Rosalie la tomó en los suyos. La cargó como a un bebe, mirándola con una suave expresión de cariño. Allie le sonrió, completamente maravillada, -¿Cuál es tu nombre?

-Rosalie,- Su voz era suave, como una suave timbrar de campanas.

-¿Eres mi tía?

-Si, supongo que lo soy,- Dijo con una sonrisa en sus labios.

-Entonces algún día seré tan linda como tu ¿Verdad?- Las observé en silencio, viendo el afecto que Rosalie tenia en su mirada.

-Ya eres hermosa,- Habló Rosalie.

El resto de la familia se había quedado en silencio mirando la escena. Volví a recostarme contra los brazos de Edward. Me sentía como en casa. No...Estaba en casa. Era mi casa, nuestra casa.

-Bella,- Carlisle me habló a mí ahora. Le miré expectante, -El abogado vendrá mañana por la mañana¿Esta bien así?

-Si, eso esta bien.

Aun con el surgimiento de aquel incomodo tema, me sentía cómoda aquí. Casi noté que el celular vibraba en el bolsillo de mi chaqueta. Había olvidado que lo tenía. Lo saqué, fijándome el número. No era ninguno que conociera. Lo abrí y contesté.

-¿Hola?

-Hola ¿Isabella Newton?- Preguntó la voz de una mujer desde el otro lado del teléfono. Era más familiar de lo que me hubiera gustado.

-Si, soy yo.

-Mi nombre es Jessica Stanley,- Se presentó, -Soy la trabajadora social. Su esposo me contactó esta mañana. Si le parece bien, quisiera encontrarme con Allie.

Jessica era tan formal, como si no me hubiera conocido antes. Aunque había algo en el fondo de su voz que daba la intención de lo contrario. Nos habíamos separado luego de mi estado catatónico, después de que Edward se hubiera ido. La distancia solo aumento más cuando dejé que Mike se interesara en mí.

-¿Debido a que?

-El piensa que usted esta siendo abusiva con la niña, señora,- Sentí a Edward ponerse rígido a mi lado. La rabia corría por mis venas.

-¡El es el único abusivo!

-Necesito hablar con Allie, a solas. Hoy mismo, si puede ser.- Continuó.

-Si. ¿Cuan pronto?

-Estaré en su casa en dos horas, señora Newton,- Su voz era neutral, aun así sentí pánico, -Su esposo nos dio la dirección.

-La veré en dos horas.

-Adiós, señora Newton.- La línea se desconectó.

Mis brazos cayeron pesadamente a mis costados, el teléfono rebotó en el suelo.



BUENO LES VOY A SUBIR UNO MAS PARA Q SEAN 6 EN TOTAL



Cautiva

Edward POV

Sostenía a Bella sobre mis brazos, mi mano recorría suavemente su espalda. Aun dormida, su rostro estaba marcado por la preocupación y el miedo de lo que iba a venir.

Luego de que dejó caer el teléfono sus rodillas se rindieron y cayó en mis brazos, que esperaban sostenerla. Susurró incoherencias mientras las lágrimas se agolpaban en las comisuras de sus ojos, no podía decir nada para evitarlas. La alcé en mis brazos y la llevé dentro de la casa, susurrando cualquier palabra que la reconfortase. Eventualmente las lágrimas salieron, seguidas por tantas más. No faltaba mucho para que se encontrase con la trabajadora social ¿Quién era yo para romper su momento de liberación del infierno en el que vivía?

Después de todo yo lo había causado. Jake solo la había lastimado un poco más. Mike fue el desgraciado que junto las piezas para luego devolverlas peor de lo que estaban. Debí haberme quedado. Debí haberla sostenido en mis brazos donde siempre estaría a salvo. Obviamente, si me hubiera quedado…

Mis ojos pasaron hacia Allie, quien dormía tranquilamente en los brazos de Rosalie. Había estado preocupada por su madre, como era de esperarse, pero Esme y Rosalie calmaron sus lágrimas. Rosalie parecía no querer apartarse de Allie, sus manos aun acariciaban los cabellos de la pequeña. Nunca la había visto tan feliz en todos los años que la conocía.

-Oh Emmett,- Su voz sonaba suave, aun para nuestros oídos. Se inclinó contra él sin apartar sus ojos de Allie, -La quiero.

-Vamos, Rose,- Rió Emmett. -Vas a hacer que me sienta celoso de una niña de tres años.

Sonreí. El tono de voz de Emmett era bromista, pero no podía quitarse la mirada de cariño mientras admiraba a su esposa junto con Allie. Rosalie ignoró su comentario y siguió acariciando el cabello de Allie, con una triste expresión en su rostro, -Le odio.

-¿A quien…a mi?- Emmett frunció su ceño y me miró, -¿Esta hablando contigo como si yo no existiera ¡Rose, estaba bromeando!

-¡No, no estoy hablando de ti!- Dijo Rosalie molesta. Le lanzó una mirada que rápidamente se trasformó en una suave y afectuosa. Como cuando miraba a Allie.

-Se refiere a Mike,- Murmuré entre los cabellos de Bella, cuando me había agachado para darle un beso.

-Por favor ¿Podemos ir a matarle y terminar con todo esto?- Gruñó Emmett, sonándose los nudillos, -Puedo hacer cargo ahora mismo de el. Hasta podría hacerlo parecer un accidente.

-Es tentador...- Murmuró Rosalie.

-Primero, si alguien va a matarlo, ese voy a ser yo,- Hablé, separando mi cabeza de la de Bella. Se estiró entre su sueño, acercándose mas a mi, -Segundo, solo causaría mas problemas. Accidente o no…Alice ya nos ha visto en todos los escenarios que hemos imaginado o planeado. Ninguno termina bien.

-¿Por que no acude a Charlie?- Preguntó Carlisle con sus ojos fijos en la chimenea. Sostenía a Esme cerca de él, sentado en la misma silla junto con ella.

-No se por que no ha ido con el aun,- Murmuré mientras mi ceño se frunció, -Obviamente no ha tenido mucho tiempo desde que hemos llegado.

-Deberías llevarla con él,- Ofreció Esme. Sus ojos estaban sobre Rosalie y Allie.

-Hoy más tarde, si ella así lo quiere,- Bajé mi mirada hacia el ángel que dormía entre mis brazos, -Ya ha pasado por mucho hoy.

-No puedo creer que aquel imbécil les haya dicho a los trabajadores sociales que Bella ha sido abusiva con Allie,- Lanzó Rosalie, su rostro tenia una mueca de bronca. -Como si él no hubiera causado demasiados problemas en sus vidas.

-Quizás Bella pueda convencerles de lo contrario,- Murmuró Jasper desde la escalera.

-No,- Murmuró Alice, -La trabajadora social quiere hablar con Allie a solas. Bella no podrá convencerle de nada. A la mujer solo le interesa lo que Allie tenga para decir. Casi va a hablarle a Bella.

-Me lo imaginaba,- Un gruñido resonó en mi pecho. No esperé que Mike actuase con tanta velocidad. No nos iba a dejar fácil sacar a Allie de esa casa.

-Pero, podemos hacer que Charlie le arreste ¿Verdad?- Preguntó Jasper.

-No necesariamente,- Suspiró Alice, -Queda por cuenta de Bella contárselo a Charlie. Eso y…- Su voz se desvaneció.

-¿Y?- Indagué, observando su expresión. Estaba nerviosa.

-Mike ha hablado con Charlie hoy,- Susurró, -Fue poco después de que se puso en contacto con la trabajadora social. Le dije que habíamos vuelto y que...bueno, que tu habías abusado de Bella ¿Edward?

-¿Qué?- Rugí, Bella se sentó sobresaltada, mirándome con sus ojos bien abiertos.

-¿Qué sucedió?- Preguntó preocupada, -¿Edward?

-Mike le dijo a Charle que volví y que yo abusé de ti,- Mascullé, mis ojos pasaron de los de ella a los de Alice. Sus pensamientos estaban bloqueados, -¿Hay algo más?

-No.

Me esforcé, pero no pude sacar nada más de su mente. Froté los hombros de Bella suavemente. Había comenzado a temblar luego de haber escuchado las novedades, nuevamente las lágrimas rodaban por sus mejillas, -La va a apartar de mi ¿Verdad? Va a hacer hasta lo imposible por sacármela.

-Ni muerta vamos a dejar que ese se lleve a Allie lejos de nosotros,- La voz de Rosalie era suave, aun cuando estaba enfadada. Allie aun seguía dormida.

-Él es tu padre, Bella,- Susurré, trazando la línea de su mandíbula con mis dedos. -Puedes convencerlo de lo contrario. No te preocupes, el te creerá.

-¿Cuanto tiempo tendremos antes de irnos?

-A decir verdad, nada,- Dije tristemente luego de darle una rápida mirada al reloj. Entonces me puse de pie, alzando a Bella en mis brazos. -Vamos a llevarte a tu casa.

-Allie,- Susurró Rosalie, sacudiendo suavemente los hombros de la pequeña, quien bostezo suavemente.

-¿Mami?

Una indescriptible emoción se reflejo en el rostro de Rosalie. Era la expresión más cercana a un afecto maternal. Allie se estiró en sus brazos, y abrió sus ojos. Sonrió al cruzar su mirada con la de Rosalie, -Mami ¡Estoy en los brazos de un ángel!

Bella le sonrió afectuosamente a su hija. La habitación nunca estuvo tan llena de amor como ahora. Nunca lo hubiese estado, quizás, sin ella dos. Dejé a Bella en el suelo, y Rosalie le entregó a Allie, -Es perfecta, Bella.

-Gracias, Rosalie.

-¿Tia Rose?- Le llamó Allie, moviéndose entre los brazos de Bella para ver a Rosalie, -¿Puedo volver a visitarte?

-Cuando quieras, Allie.

-Vamos,- Apoyé mi mano sobre la pequeña espalda de Bella, -Será mejor que nos vallamos, o llegaremos tarde.

Caminamos hacia el auto en silencio, Allie se revolvía en los brazos de Bella para buscar una postura más cómoda. El viaje en si mismo fue mudo, y yo mismo preferí que fuera así. Bella estaba demasiado nerviosa. Prácticamente podía sentir sus emociones llegar al limite. Allie debía de haberlo sentido también. No había emitido palabra alguna y sus ojos permanecieron todo el trayecto fijos, fuera de la ventana.

Llegamos a su casa en el mismo tiempo que nos había tomado irnos de ella. En un abrir y cerrar de ojos estaba al otro lado del auto, abriendo la puerta para Bella. Allie sonrió encantada. Todo le parecía asombroso, aun si no sabía la realidad de mis ágiles movimientos.

-Estaré en la casa escuchando,- Susurré al oído de Bella mientras entramos en la casa. Ella asintió. Su cuerpo aun temblaba, estaba aterrada. Le di un suave beso en los labios, -Esta bien, Bella. Estarás bien. No dejaré que nada te suceda. El no va a poder lastimarte.

-Te amo, Edward,- Dijo con su temblorosa voz.

-¡Te amo, Edward!- Sonrió Allie. Mi corazón dio un vuelco.

-Valla, parece que las dos chicas más lindas que conozco me aman,- Pasé mi mano por el cabello de Allie, deshaciendo los pequeños nudos que se le habían formado entre sueños. Le di a Bella una sonrisa de aliento y subí las escaleras.

Unos instantes después, alguien llamó a la puerta. La puerta se abrió y escuché la voz de una mujer en la sala. -Hola, señora Newton. Soy Jessica Stanley, hablamos por teléfono.

Esto era innecesariamente ridículo. Jessica fue una de las primeras chicas que Bella conoció en Forks y ahora le hablaba como si nunca antes se hubieran conocido. Se mantenía estrictamente profesional, casi mirando a Bella. Pero sus pensamientos me hicieron verlo con contrario, obviamente.

Así que, así es como se ve Bella en estos días. Mike tenia razón, se ha vuelto un espanto, Los pensamientos de Jessica me llegaron al poco tiempo. Me sentí invadido por la rabia. Bella estaba lejos de ser espantosa. Lo que Mike le había hecho, eso era espantoso. Allie parece bien…con suerte no tendré que sacarla de la casa. Parece una adorable criatura. Aunque las cosas serian mas fáciles para nosotros si ella no estuviera…

Nosotros. No se necesitaba ser genio para saber a quien se refería.

-Hola, señora Stanley.- La voz de Bella aun temblaba. Mantuvo formalidad, continuando con la ridícula actuación de Jessica.

-Y tú debes ser Allie Newton. Tu papi me ha hablado mucho de ti.- Sentí la rabia consumirme nuevamente.

Mike...me pregunto si lo veré hoy. Es tan guapo... ¿Como fue que termino con Bella? Ella no lo merece.

Sentí un gruñido burbujear en mi pecho. Si supiera quien era Mike en realidad. No que eso importara. Se merecían el uno al otro, aparentemente.

-¿De verdad?- Allie sonaba ansiosa, inocente.

-¿Te molestaría que habláramos un poco, Allie?

Apuremos las cosas, quiero terminar de una vez.

-Esta bien,- La voz de Allie era insegura. Bella la dejó en el suelo.

Se produjo un silencio y luego escuché unos pasos sobre los tablones de la escalera mientras que el dulce aroma de Bella se hacia cada vez mas fuerte. Estaba allí, para encontrármela en el hall. La acerqué a mis brazos, tratando de confortarla cuanto pudiera. Ella permanecía aun de pie, temblando entre sollozos.

Susurré unas cuantas palabras de aliento al oído de mi ángel, mientras escuchaba la conversación que tenia lugar en la planta inferior.

-¿Allie, alguna vez tu papi te ha lastimado?- Pregunté Jessica.

-No, pero-

-Eso esta bien,- Le cortó Jessica. Sentí otra ola de rabia pasarme por encima. Bella me miró confundida, -¿Tu mami alguna vez te ha lastimado?

Por supuesto que Mike nunca la lastimaría. El es bueno. Probablemente gentil...bueno y gentil.

-¡No!- La voz de Allie sonaba angustiada, -¡Mi mami nunca me lastimaría!

-¿Estas segura?- Presionó Jessica. Podía sentir la injusticia. Había aceptado de una la respuesta – interrumpida – sobre Mike, pero no con Bella. -¿Estas segura que nunca te lastimo?

Por favor hazlo fácil. Puedo sacar a Bella de la casa si es una amenaza.

-Estoy segura,- La voz de Allie tembló.

-¿Alguna vez viste que tu mami y papi peleen?- Continuó Jessica, -¿Alguna ves viste que tu papi le pegue a mami?

-Les oigo gritar,- Comenzó Allie, -Pero nunca-

-Entonces ¿Nunca viste a tu papa lastimar a tu mama?

-No, pero- Nuevamente, Jessica le interrumpió.

-Esta muy bien Allie,- Su voz sonaba indiferente, hastiada. Podía oír el movimiento de papeles.

Pero papi lastima a mami. Se que lo hace. ¿Por qué no me deja decírselo? Los pensamientos de Allie se agolparon. Se sentía frustrada y triste.

-¿Señora Newton?- Bella suspiró entre mis brazos. La liberé, asintiéndole. Bella me miró con miedo antes de volverse hacia las escaleras para bajar.

-Señora Newton, no tengo razones para creer que haya lastimado a Allie,- Comenzó Jessica, su voz sonaba decepcionada, -Pero estaré mirando la casa y me mantendré en contacto con el Señor Newton.

-Jessica, Mike- Bella comenzó, pero como había hecho con Allie, Jessica le interrumpió.

-Eso seria todo, Señora Newton.

La puerta se cerró y la casa volvió a quedar en silencio.

-¿En que estaba pensando?- Sabía que Bella me hablaba a mí. Corrí escaleras abajo, sosteniéndola entre mis brazos antes de que se pudiera caer. Sus ojos estaban abiertos ante el miedo. -Por que no…

-Aparentemente tu esposo sabe deslumbrarla,- Lancé, mi furia se aumento. Presioné un beso contra su frente y me disculpé, -Lo siento. Es solo que no puedo creer que haya gente como ella en tal trabajo. ¡Solo mírate! Estas cubierta de marcas y aun así...

Mi voz se perdió entre un gruñido.

-¿Mami?- Allie entró a la habitación, las lagrimas rodaban por sus mejillas, -Mami, no me dejo decirle. Traté...

-Lo se, bebé- Solté a Bella y ella avanzó, alzando a Allie en sus brazos, acunándola, -Lo se.

Las lágrimas humedecieron los ojos de Allie, su rostro girándose hacia mí. Su expresión era desesperanzada.

-Papi no me va a dejar ir

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Re: HI COMO STAN SPERO K BN AHORITA LES SUBO 5 CAP

Mensaje por Ebys Cullen el 22/12/2011, 9:28 am

Hola Kasha-reven como estas?... estoy un poco confundida... esta es la primera vez que subís un fic aca.... osea son los primeros cap... si es así te pido que le pongas el nombre del fic donde dice tema y que le subas una imagen y una sinopsis...

ahora estoy yendo para mi trabajo y lee el fic... Besitos Ebys


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